Reptiles. Zoología. Página 22. Tomo 4. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza. en Aragón.
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Reptiles. Zoología. Página 22. Tomo 4. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza.

Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 4

Autor: Francisco Javier Mendivil Navarro Fecha: 6 de junio de 2021 última revisión



sin embargo de que hay una muy prenunciada en la mayor parte de los quelonios.

Estudiada la cabeza debemos considerar ahora el tronco, que consta de vértebras, costillas y esternón. Esta porción es sumamente variada pues unos la tienen casi inflexible (tortugas); otros excesivamente prolongada y flexuosa (serpientes); en algunos el número de sus vértebras varia desde diez hasta muchos centenares; varios pueden tener centenares de costillas ó carecer absolutamente de ellas, etc.; pero en medio de todas estas variaciones se encuentran sin embargo ciertos caracteres comunes, entre otros, por ejemplo, el de que la parte anular de las vértebras permanece distinta del cuerpo durante toda la vida.

El número de vértebras cervicales varia desde cero hasta nueve. La primera, osea el atlas, consta en algunos de piezas que casi siempre permanecen distintas, como el cocodrilo que tiene seis, y cuatro los quelonios. Está conformada de modo que se articule por delante con el occipital debajo del agujero del mismo nombre. En las serpientes este modo de articulación es absolutamente semejante al que se observa en las vértebras siguientes, por medio de un gozne de los mecánicos; si bien no sucede otro tanto en la mayor partede los demás reptiles, cuyos huesos de la columna no presentan un modo uniforme de unión y de movilidad.

Las vértebras dorsales, muy numerosas en unas especies, no lo son tanto en otras. Sus modilicaciones, lo mismo que las dé las demás regiones, nos ocuparan cuando hablemos de cada grupo en particular.

Las vértebras lumbares son las que con mas frecuencia faltan.

La región sacra solo se ve realmente en las especies que tienen pelvis ó patas posteriores. Por eso carecen de ella los ofidios y los últimos saurios y batracios. El reptil que mas manifiesta la tiene es la |dpa, pues es bastante ancha para unirse por sínfisis con un deon muy desarrollado. Es en general estrecho, y en los quelonios forma parte de la concha ó carapacho.

La porción caudal falta en los batracios anuros después de su última trasformacion, si bien en su interior se ve una verdadera pieza coccígea, las mas dé las veces móvil, larga, pero sin forma de vértebra. Carecen también de cola las Cecilias, pero en las demás especies adquiere un considerable desarrollo como que en los taquidromos llega á ser cinco y seis veces mas larga que el resto del cuerpo.

En todas las especies las vértebras de la cola van disminuyendo de grosor desde la base á la punta; y si no hay pelvis solo se distinguen de las del dorso por no llevar costillas articuladas. Con efecto, no se pueden en ellas distinguir lomos sino cuando hay huesos coxígeos y faltan costillas en la región que precede á las caderas. Las vértebras caudales están en general poco desarrolladas en los quelonios, sobre todo en los marinos y terrestres; pero en los emys y particularmente en los emisaurios adquiere ya mucha longitud en esta parte de la columna vertebral. Sin embargo, como las vértebras de la cola son, con las del cuello, los únicos huesos movibles de la columna, su cuerpo ó parte media presenta articulaciones análogas á las de los mamíferos y las aves.

Claro está que la forma de las vértebras de la cola debe participar de la parte que contribuyen á producir. Por eso las apófisis espinosas superiores é inferiores son muy largas en las especies de cola comprimida; otras de cola deprimida, ó cónica y redondeada tienen huesos coccígeos aplanados, ó casi tan anchos como altos. Hasta en los crolalus, llamadas serpientes decascabel, la última vértebra es la que da, por decirlo así, el molde sobre el cual se forman esos estuches córneos retenidos entre sí por las extrangulaciones de las apófisis transversas.

El canal formado por las vértebras principia en la parte mas posterior de la cabeza, las mas de las veces encima del cóndilo occipital. Este canal, á cuya formación concurren todas las vértebras, varia en longitud según sea el número de estas. La cavidad interior tiene al parecer el mismo calibre en toda su extensión en las serpientes, que carecen de miembros, é igualmente en los renacuajos de las ranas y de las salamanquesas las cuales presentan por el contrario algunas diferencias bajo este punto de vista cuando sus miembros se han desarrollado. Los histeropus y los quirotes entre los saurios con patas posteriores tan solo los unos, y con las anteriores únicamente lo otros, presentan en la cavidad vertebral dilataciones que corresponden á las que tiene en estas regiones la médula espinal al dar los nervios destinados á llevar la vida y la sensibilidad á las extremidades.

Las recíprocas articulaciones de las vértebtas varían considerablemente. En la mayor parte de los saurios, por ejemplo, se unen por libro-cartílagos cortos que no permiten mas que movimientos muy limitados, las mas de las veces á derecha é izquierda ó lateralmente. Si la cola es prehensil, los movimientos principales de las vértebras se dirigen hacia la región inferior. En todas las serpientes presenta anteriormente una cavidad hemisférica cubierta por cartílagos de incrustación y por una membrana sinevial, para recibir una eminencia de la vértebra que precede inmediatamente y el conjunto se halla reforzado al exterior por fibras ligamentosas, de suerte que cada vértebra presenta una articulación geniculada, tal cual la reproducen los mecánicos cuando quieren que una palanca se mueva en todos sentidos. En las sirenas y en los proteus se articulan entre sí los cuerpos de las vértebras, casi como en los peces, es decir, que son dos conos huecos que se corresponden aplicándose base con base. Una materia fibrocartilaginosa, comprensible, flexible, pero ¡nextensible, llena dicho espacio. Su solidez y resistencia decrecen de la circunferencia al centro, porque en efecto los esfuerzos que ha de resistir es únicamente en los puntos de uniones que se convierten de esta suerte en centros de acción sobre los cuales pueden moverse, ora las partesdela columna que correspondená la cabeza, ora las que terminan por la cola.

No todos los reptiles tienen costillas, pues faltan en los batracios sin cola, y en las demás especies del mismo orden (como las salamanquesas, las sirenas y los proteus) son tan cortas, que mas bien parecen apófisis transversas vertebrales movibles que verdaderas costillas; y con efecto, de ningún modo sirven para el acto de la respiración. Los saurios las tienen bien desarrolladas, y por las particulares disposiciones merecen especial mención (como á su debido lugar lo haremos) las de los cocodrilos, tupinambis, dragones, camaleones, etc. Hay serpientes que tienen mas de 150 pares de costillas, con la particularidad de que aun cuando apoyadas en las vértebras y encorvadas para proteger las visceras y facilitar el acto mecánico de la respiración, ni se unen entre sí, ni con el esternón porque no le tienen. En los quelonios están soldadas con la masa inmóvil de la porción dorsal del espinazo, á cuyas piezas corresponde su número. Son tan anchas y planas que se unen entre sí por sus bordes anteriores y posteriores por medio de un engranaje de dientes y de recíproca penetración, constituyendo suturas análogas á las que se observan entre los huesos del cráneo de los mamíferos, en términos de que algunos geólogos confundieron restos fósiles del carapacho de quelonios, por porciones de cráneo do cuadrúpedos vivíparos.

El esternón de los quelonios está muy desarrollado, pero proteje mas bien las visceras que facilita los movimientos; aun cuando en una que otra especie (los esternoteras y los pyxis ó tortugas de caja) son movibles algunas de sus piezas. Falta en los ofidios.—En

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Museo pintoresco de Historia Natural. Zoología, animales, reptiles. Publicado a mitad del siglo XIX. Zoología o Reino Animal. Buffon. Historia Natural los Tres Reinos de la Naturaleza

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