Reptiles. Zoología. Página 9. Tomo 4. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza. en Aragón.
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Reptiles. Zoología. Página 9. Tomo 4. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza.

Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 4

Autor: Francisco Javier Mendivil Navarro Fecha: 6 de junio de 2021 última revisión



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sar la vida a la muerte, y la muerte á la vida; á la par que una cosa se perfecciona otra se deteriora merced á un esfuerzo opuesto; porque es necesario que esta terrible máquina del mundo se sostenga por medio de correspondientes contrapesos, sin los cuales todo se aniquilaría en una común caida. Nada puede haber estable en el universo; nace una generación y otra perece: todo ser tiene su trabajo particular, y sus edades de nacimiento, de madurez y de muerte. De esta marcha uniforme sale la concordancia del universo. La naturaleza es una lira que poseyendo cada una de las diversas cuerdas su grado conveniente de tensión, producen concentos armónicos, que también tienen sus épocas de suspensión para restablecerse á su primitivo estado. De igual manera, los cuerpos de los animales y de las plantas gastan cada uno su caudal de vida durante su existencia, pasan luego á cobrar nuevas fuerzas en el reposo de la muerte, asi como nosotros restauramos nuestro apurado vigor en el sueño de la noche; porque la muerte no es en realidad mas que el largo y tenebroso sueño de la vida.

Tan diversos y tan bien proporcionados movimientos en el mundo, no son sin embargo mas que los necesarios resultados del divino poder difundido por el seno de la naturaleza entera. Esta sorprendente variedad de acciones debidas á un solo motor, es un menos difícil de comprender que la diversidad de sonidos producidos por el mismo viento en los diversos cañones, y registros de un órgano. Con efecto, la longitud y el grueso de los tubos, el diámetro de las aberturas, hacen variar al infinito los tonos aun cuando todos reciban la misma cantidad de aire. De esta suerte la misma sangre en un hombre segrega según los órganos, aquí saliva, allí lágrimas, y en otros puntos bilis, leche, orina, semen, etc.; de igual manera un mismo rayo de luz, cayendo sobre cuerpos diferentes, refleja mil variedades de colores. El poder divino, aunque donde quiera idéntico, puede producir efectos muy diferentes según los órganos que ha preparado de antemano, y dispuesto en concordancia con sus intenciones que no puede penetrar el espíritu humano.

Efectivamente, en el universo solo hay dos seres, que son: el obrero y la obra, Dios y la materia; porque si toda vida, todo movimiento, emanan del principio de la existencia y del movimiento, Dios mismo es quien vive, quien obra en todas las criaturas, y quien se baila presente en todos los lugares. Es el alma común mediante la cual se ejecutan todas las cosas, y por la cual todo respira. Es visible en el mineral que se transforma, en el árbol que vegeta, en el animal que se mueve y siente; manifiéstase merced al ministerio de la naturaleza en todas las edades y á todas las distancias. Sin un Dios, la materia permanecería en una muerte absoluta, eterna, como un inmenso cadáver. El unánime asentimiento de los pueblos ha consagrado la siguiente sentencia de un antiguo poeta griego, citado por el apóstol: In Deo vivimus, move-mur el sumus; sentencia justificada aun hoy dia por el cotidiano testimonio de nuestros sentidos, porque el fuego, el aire, el agua, la tierra, llevan impresa y están penetrados de esa fuerza de vida de la cual todo emana en la naturaleza.

Si llegare á suspenderse, todas las criaturas caerían en un eterno reposo; los astros, detenidos en su curso, se apagarían disolviéndose en medio de los espacios; todo perecería en la tierra, en los aires y en las aguas, asi el niño, como la joven flor, inclinarían sus ajadas cabezas; el árbol y el cuadrúpedo desfallecerían de repente; todas las razas vivas quedarían aniquiladas, y los elementos dispersos presentarían la imagen de un nuevo caos: pero con el soplo divino, todo recobra su curso: la planta reverdece cada año en la colina; los sotos se engalanan con nuevos adornos; la fuerza, la juventud y el bienestar brillan en todas las criaturas; formánse los frutos; las flores, que perecieron, son reemplazadas por nuevas llores; las estaciones siguen su acostumbrado curso, y coronan sucesivamente la tierra con cosechas y con nieves, con flores de la primavera y con frutos del otoño.

Y con efecto, las sucesivas generaciones de los seres vivos no son mas que una continuación de la centella vital que se conserva pasando de un cuerpo á otro cuerpo, á la manera que el fuego subsiste siempre con una naturaleza uniforme, sea cual fuere el pábulo que es el dé. Teniendo cada especie de animales y de plantas formas semejantes é igual modo de existir, posee un alma común y no individual; porque, siendo la misma en cada individuo de una misma especie, no admite diferencia alguna real. Por eso también los individuos de igual especie pueden procrear juntos, es decir, mezclar en cierto modo la porción de alma común que han recibido de su tronco específico. No se debe atribuir por lo tanto á otras causas la dulce simpatía que une a los seres, y que con tanta evidencia atestigua la identidad de sus almas, puesto que conservan instintos, caracteres y modos de obrar enteramente semejantes. Por otra parte, los diversos afectos del ánimo, como el amor, la compasión, el miedo y basta los pensamientos, se comunican con tanta prontitud y energía, de uno á otro ser sensible, que no cabe dudar que sean todas sus almas de igual templé en cada especie; porque si no fuesen análogas de ningún modo podrían comunicarse de un cuerpo á otro. Por eso los animales de un tipo remoto, con instintos ó formas morales desemejantes, no pueden entenderse, amarse, ni avenirse entre sí como los de la misma especie. Vemos también que las almas pueden hacerse comunes entre diferentes individuos de igual especie, y principalmente entre los hombres, puesto que recibimos en la sociedad las costumbres, los modos de obrar y de pensar de aquellos con quienes frecuentamos, así como ellos reciban los nuestros; por este medio las almas grandes fortalecen á las débiles, de igual suerte que el calor vital de los jóvenes reanima el desfallecimiento de los ancianos que con ellos viven. La vida puede, de consiguiente, derramarse al exterior, é infiltrarse de un cuerpo á otro cuerpo análogo; cuanto menos comunicamos nuestra alma mas se agranda y robustece; y por eso la soledad y el retiro, que nos quitan todas las ocasiones de gastar nuestra alma, gracias á la multitud de los objetos que la hieren en el seno de las sociedades, nos hacen mas capaces de sentir con viveza y de pensar con profundidad.

Pero la muerte, devolviendo las fuerzas de vida al fondo común, que es decir, al seno del Criador de donde salieron, la sustancia de los cuerpos pasa á su estado natural, que es la vida molecular ó mineral. Opéranse pues en la naturaleza dos movimientos en sentido inverso, tendiendo todas las cosas, ya á la vida material, ya á la vida espiritual; cuanto mas se aproximan los seres vivos á la perfección, mas aspiran á la vida espiritual, al paso que los últimos animales y las plantas descienden hacía la vida material. Estaños explica las singulares contradicciones que siente el hombre en sí mismo, porque componiéndose de dos naturalezas, su parte material contrabalancea sin cesar su vida espiritual. Los apetitos de la carne y de los sentidos anublan las operaciones de su razón y de su inteligencia, y en los animales, la parte bruta adquiere tanto mas ascendiente, cuanto mas disminuyen las facultades espirituales, llegando á veces á ahogarlas por completo entre las razas menos perfectas. Por último, en las plantas, esa parte bruta es la única que obra.

Era necesaria esta división de las fuerzas vitales en materiales y en espirituales, para establecer aquel justo equilibrio de vida y de muerte que renueva sin cesar el teatro del mundo. La materia conserva siempre una tendencia al bien físico, así como el espíritu

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Biblioteca ilustrada de Gaspar y Roig.
Los Tres Reinos de la Naturaleza.
Museo Pintoresco de Historia Natural.
Descripción completa de los animales, vejétales y minerales útiles y agradables:
su forma, instinto, costumbres, virtudes ó aplicaciones á la agricultura, la medicina y las artes en general, comprendiendo mayor número de géneros que en todas las obras publicadas hasta el día.

Museo pintoresco de Historia Natural. Zoología, animales, reptiles. Publicado a mitad del siglo XIX. Zoología o Reino Animal. Buffon. Historia Natural los Tres Reinos de la Naturaleza

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