Zoología. Peces. Los Tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 5. Página 272.

Buffon Los Tres Reinos de la Naturaleza

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GENERO TRAQUIPTEROS

Los peces reunidos en este primer género son aun mas delicados, si esto es posible que los gimnetros, y solo en individuos muy jóvenes es posible observar los caracteres en toda su integridad: este es el motivo de que para componer la descripción siguiente, se haya preferido el ejemplar que al parecer se hallaba mas inmediato á la época del nacimiento.

traquipixro de espinóla.

(Valenc.)

Este nombre tan célebre en la historia militar y política del siglo XVII, pertenece también a un sabio naturalista , Agustín Espinóla , á cuva memoria nos es muy grato consagrar esta especie, mayormente debiéndole el mas perfecto ejemplar de uno de sus individuos.

Su longitud es de dos pulgadas y tres líneas sin contar su caudal; su aspecto es igual al de una tira de tisú de plata y terminará en punta.

Su altura está cuatro veces contenida en su longitud , y todo él es delgado como un papel algo grueso. Domina la linea de su dorso basta por encima del ojo y luego desciende rápidamente para formar el perlil. La longitud de su cabeza es casi igual á la altura y está cinco veces representada en la longitud. En el vértice de la cabeza, es decir, en la extremidad anterior de la nuca presenta una aleta, ó mas bien un lóbulo de aleta que se eleva á una altura igual ala mitad de la longitud del cuerpo y está sostenida por siete sutiles radios: inmediatamente detrás de esta sigue la dorsal ordinaria, que se enlaza con esta especie de penacho por medio de una membrana, no ex-tando separada de él mas que por una profunda escotadura ; de manera que en todo rigor no puene decirse que sean dos aletas distintas. Esta dorsal se estiende sobre toda la longitud del dorso exceptuando solamente el pequeño extremo de la cola, la altura media es la mitad de la del cuerpo y acaso algo menos, y en ella se cuentan ciento treinta y siete radios, que unidos á los del penacho formarían la suma de ciento cuarenta y cuatro; pero es muy difícil distinguir bien los últimos, ni asegurar si hay algunos mas. La cola es muy delgada y presenta, no en su extremidad, sino en su borde superior, una

ATURAI.EZA.—ZOOLOGÍA, ateta dirigida oblicuamente bacía arriba que tiene m"8 de la mitad de la lonjitud del cuerpo y está sostenida por siete débiles radios. El extremo misinodela colaque al parecer constitnye un segundo lóbulo de la cauda' no tiene mas que cinco pequeños radios, cuyo superior no llega á la décima quinta parte de la longitud de la aleta : van estos radios creciendo un poco hasta el inferior que viene á ser un (¡lamento de la cuarta parte de extensión de la misma longitud; bajo el borde de la cola, y delanle de este filamento se ve una espina pequeña y encorvada hacia atrás.

Las pectorales son muy cortas y apenas componen la décima cuarta parte de la longitud total: sus rauios son once.

Las ventrales adheridas bajo las anteriores representan dos tercios de la longitud del cuerpo y son tan débiles, y sus radios tan sutiles y blandos que desde luego se comprende la facilidad con que pueden ser destruidas. Su espina es cinco veces mas corta que sus radios blandos y se echan ya de ver en ella los pequeños aguijones que la erizan.

También se v;n parecer ya dos manchas negruscas al través del hermoso color de plata que brilla en todo el pez, ambas cerca de la linea dorsal: el primero en el tercio anterior de la longitud , y la segunda pasa por el centro.

traquipteros de eonelli.

(Trachgnkrus crislatus BonelJ

El traquiptero representado por Mr. Bonellí si bien presenta muchos puntos de contacto con el anterior, no parece que pertenezca á la misma especie. Su conservación no estaba en proporción con su volumen , pues ya contaba veinte y una pulgadas de lon-gilud. Habia logrado también conservar aquel naturalista á su individuo el penacho de la nuca y sus ventrales en disposición que aun tenían el primero la cuarta parte y los demás la quinta de su longitud. Todas las demás aletas estaban dispuestas como en los ejemplares anteriormente descritos, excepto todos los pequeños radios del lóbulo inferior de la caudal, y que el último de estos lilamentos era también algo mas largo.

traquiptero hoz.

(Valenc)

En pos de esos pequeños traquipteros en que el número de los radios dorsales (comprendiendo ambas) no llega á ciento cincuenta, falta hablar de los que tienen desde ciento sesenta á ciento ochenta.

Se han observado diez individuos de esta especie desde tres pies de longitud hasta cuatro y medio enteramente parecidos por su consistencia y sus manchas, pero diferentes por lo relativo á las proporciones y detalles hasta el punto de poder formarse con ellos tres especies ó por lo menos tres variedades pronunciadas.

Siete de aquellos individuos conservaban su caudal; tres sus ventrales enteras, y solo uno su penacho de la nuca; pero en todos aparecen restos, es decir, raices de los radios que compusieron las aletas, de manera que no puede dudarse en considerar esas ventrales y ese penacho como caracteres genéricos.

Describiremos por de pronto la especie que tiene mas altura con relación á su longitud. La altura de la nuca , que se eleva sobre la cabeza está representada cinco veces y un cuarto por la longitud total no incluyendo la caudal. La cabeza, al retirársela boca forma un rombo cuya diagonal vertical es algo superior á la horizontal. El grueso en medio de esta altura es en los individuos procedentes de Sicilia y Córcega, constituye su novena parte. El dorso y el vientre siguen disminuyendo de manera que sus bordes vienen a ser

rosamente hablando, podrid entenderse también dicho por los grandes gironetros cuando han llegado al caso de perder sus aletas , tanto mas, cuanto que su forma corresponde perfectamente con el nombre de iwnia, esto es , cinta.

El epíteto de blandos que Opiano da á los tsnias, j podría convenir también á estos peces; mas por otra parle se cita un pasaje de Speusippo en Ateneo, que j dice que el tcenia es semejante al lenguado y á la barbuda , y otro de Epicarmis en que se presenta este pez como un manjar delicado, cuyas circunstancias no se avienen de ningún modo con nuestros traquipteros. En efecto, el testimonio de Risso conlirma el de Belon , y asegura que su carne es mucosa y se descompone prontamente , diciendo ademas en su nueva edición que es blanda é insípida.

Las costumbres de estos peces parecen ser solitarias, pues generalmente habitan en la profundidad de los mares; sin embargo los individuos jóvenes se acercan durante la primavera á la orilla , y los mas grandes solo alguna que otra vez. Uno que Mr. Nardo describió , fue cogido á flor de agua en el puerto de Chioggia. á tiempo de ir persiguiendo á unos pececillos. Mr. Laurillard adquirió los individuos, cuya descripción va á leerse en la playa de Niza, durante iguales circunstancias.