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no pesan lodayja mas que una unza y media, y se llaman nunzinluli; en agosto pesan ya un cuarterón, y en octulire llegan á treinta onzas. En 1796 y 1801 se prohibió legalmente en Sicilia la
Kesca de aquellos jóvenes atunes , por la cual no se abia podido veriücar la de los grandes en otros puntos.
También es cierto que en casi todos los sitios de aquel mar los atunes se presentan poco mas ó menos á un mismo tiempo , sin que pueda decirse que para llegar aun punto hayan tenido que pasar por otro. Mas por otra parte tampoco puede dudarse que en cada costa no sigan una dirección al llegar, y otra al partir, ni que las almadrabas armadas para la una ó la otra de estas pescas, no deban ser consideradas como mas ó menos ventajosas, según lo mas ó lo menos tarde que los peces lleguen á ellas.
Esta circunstancia fue sin duda la que dio á los antiguos la idea de atribuir á los atunes las grandes emigraciones de uno á otro mar, que convendrá reducir á viajes mucho mas limitados.
Creemos que aquellas grandes correrías acabaran de ser consideradas como inverosímiles, atendiendo lo que vamos á manifestar por lo tocante á la época y circunstancias de la pesca en cada una de las regiones en que se verifica. Llegan á diversas costas de España los atunes en tres grandes columnas : la primera se compone de voluminosos individuos que pesan de cuatro á cinco quintales: los de la segunda no al- | canzan mas peso que dos ó tres quintales, y finalmente los de la última columna no pasan de cuarenta á cincuenta libras.
En Cádiz no se conoce la pesca de regreso: en Tarifa y Gibraltar se pescan al llegar y al regresar. Los individuos que se cogen en la primera de esas dos | épocas son mas voluminosos y de mejor condición, j En Ceuta han llegado á ser muy raros , y tampoco se verifica la pesca de regreso, sino un escaso número al llegar.
En Cataluña, según Duhamel, principian á coger ¡ atunes en agosto hasta principios de octubre, proba- 1 blemente en la época del regreso, pues el mismo autor I dice en otra parte que en Córcega, Cerdeña, Cataluña y Sicilia, aparecen á principios de mayo y permanecen hasta fines de junio. Habla, sin duda, de atunes de llegada ó de correría. Los de la costa de Genova, dice el mismo autor, permanecen hasta el mes de octubre; mas en este pasaje es verosímil que se refiere única-mente á los alunes de regreso.
En Agda se verifica la pesca del atún con la red atunera durante la oscuridad de la noche desde abril hasta setiembre.
En las costas de Provenza se emplean para igual objetó las almadrabas desde junio hasta setiembre.
En Ciotak se hacen dos pescas: al llegar los atunes ! que por lo regular se verifica desde mar/o hasta el 15 de julio, y al regreso desde el 15 de julio hasta fines de octubre: la primera es generalmente mediana, y la segunda mas produclíva, en especial desde mediados de agosto á últimos de setiembre. Recógese el resultado de la pesca dos veces al día ; la primera al despuntar el alba , y la segunda á las cuatro de la tarde.
Cerca de Toulon hay tres almadrabas que suelen armarse en abril, y permanecen funcionando hasta octubre.
En agosto y setiembre es cuando el alun cae en ellas con mas abundancia, y por lo regular suelen co- i gerlo tres veces al día.
En Cassis se da principio á la pesca en noviembre, y dura hasta fines'de diciembre : probablemente los individuos que allí se pescan, serán atunes del golfo, es decir, de aquellos que pasan el invierno abismados en las grandes profundidades.
En Cerdeña, según dice Cetti, aparecen súbitamente los atunes en número inmenso á últimos de abril. 1
Después de ocho meses de ausencia encuentran en invierno muchos atunes en las profundidades de los golfos, y á estos se les da el nombre de golfitani. Sin embargo, en concepto de ese mismo autor, hay atunes que son viajeros y que vienen del Océano, por lo cual los diferencia de los otros con la denominación de tonni di Corsa.
Alli es en donde se ha hedió particularmente la observación de que las almadrabas se perjudican mutuamente , y que las designadas con el nombre de sota-vento no recogen tantos peces como las que están en situación opuesta respecto de ellas; por el contrario, cuando estas últimas quedan destruidas por algún huracán ó por algunos peces-espada , todos los atunes van á caer en las de sota-vento, aumentando por consiguiente el lucro de estas. Créese que el floreciente estado en que hoy se hallan las almadrabas de Cerdeña, es debido á la decadencia en que están las de España y Portugal , donde en otros tiempos llegó á haber diez y siete que han sido abandonarlas. Acaso ese abandono de las almadrabas españolas ha hecho florecerá las de Cerdeña, no por impedir que llegarí á esta isla mayor número de atunes, sino por librarlas de una concurrencia perjudicial á su comercio. En efecto, es ya cosa sabida que los atunes desovan en en el mar de Cerdeña, asi como en el de Sicilia, y en mayo se encuentran con frecuencia huevos de dichos peces.
En ese mismo mes y en gran parte de junio se verifica su pesca, siendo atraídos como ya lo ubservaron los antiguos, por las bellotas que, cayendo de los árboles de la costa, llegan á veces á cubrir los bordes del mar.
Supónese que la mayor parte de los atunes llegan á aquel punto después de haber bordeado á lo largo las costas de Liguria y Córcega ; mas hay algunos que pasan por alli por venir directamente de España y de Francia, lo cual en buenos términos quiere decir, que se les ve venir de distintas direcciones, unos del Norte y otros del Oeste.
A pesar de la abundancia de atunes, y de la estimación de que gozaban en tiempo de los rumanos no se estableció en Cerdeña la pesca hasta los tiempos modernos, en que un tal Pedro Posta hizo conocer i principios del siglo XVII la marcha y épocas de la desaparición de dichos peces. Entonces se construyeron seis almadrabas y otras seis mas en 1778: cinco de las doce estaban arrendadas á dinero y producían á sus propietarios sesenta y cuatro mil piastras: los arrendadores de los demás hacían, como vulgarmente se dice, las cuentas del Gran Capitán y entregaban el cinco por ciento de producto. Deaqui puede inferirse las enormes ganancias de ese género de cosecha y el número de hombres que se empleaban en ella.
Todas aquellas almadrabas están dispuestas para la época de llegada y en lodu Cerdeña no hay mas quo una para el período de regreso, en Pulla.
Grandes perros de parque aparecen en aquella época hacen que esta segunda pesca sea poco productiva.
También hay almadraba en la costa de Italia, en el canal di: Piombino, en Maricana, y en Porto-Ferraba, en el reino de Ñapóles en Tarentcdlo; pero Sicilia es el punto donde los atunes encuentran mas emboscadas, particularmente en la costa septentrional desde Me-lazzo basta Trápaui. El número total de almadrabas de esta isla en 1805 era 30 y se contaban ya algunas que habían sido abandonadas.
La primera pesca principia en mayo y dura basta junio ;desde mediados de este mes hasta mediados do agosto se verifica la segunda , ó sea la del regreso. De allí en adelante se cogen todavía algunos peces, pero ya eslan Hacos y en un estado de debilidad.
También en el mar Adriántico hay atunes.asícomo en los demás golfos del Mediterráneo. Péscanlos con la red atunera en las costas de Islria v de Dalmacia y