Invertebrados. Insectos. Zoología. Tomo 6. Página 12. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza. en Aragón. 
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Invertebrados. Insectos. Zoología. Tomo 6. Página 12. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza.

Museo pintoresco de Historia Natural Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 6


NATURALEZA. ZOOLOGÍA.

contraerse, He modo que terminada la puesta, los huevos no han hecho mas que cambiar de sitio.

La hembra muere tan pronto como termina esta singular operación, pero su cuerpo conservando la primitiva forma, permanece pegado á los huevos, y constituye una especie de cubierta que los protege eficazmente hasta el momento de su desarrollo. Algunas especies sin embargo, ponen en tanta cantidad que su abdomen no basta para cubrirlos enteramente; en tal caso solo cubre una parte de ellos, y el resto queda cubierto por una pelusa algodonosa.

Réstanos echar una ojeada sobre los huevos que son igualmente puestos en grupos, pero sin mas defensa qué el barniz de que se impregnan al pasar por el oviducto. Las hembras los colocan simplemente al lado de la sustancia que debe alimentar un dia á las larvas, ó las fijan sobre esta misma sustancia por medio del barniz de que acabamos de hablar. Estos grupos contienen cierto número de huevos, y cuando se abren, las nuevas larvas se dispersan por todos lados y atacan con voracidad el alimento que las rodea. De este modo es como muchos lepidópteros fijan sus huevos á los troncos, á las ramas y á las hojas de las plantas; las Cochinillas, los Sirlos, los Itemerubios, los depositan en medio de los pulgones, algunas moscas sobre la carne, las Langostas y los tirillos en el seno de la tierra, los mosquitos y otros lipularios en el agua ó en su superficie.

A veces la totalidad de los huevos puestos por una hembra, forman una sola masa, pero mas generalmente están diseminados en varios grupos pequeños, colocados á cierta distancia entre si sobre la misma planta ó sobre plantas distintas. En este último caso, parece ser el objeto de la naturaleza evitar la acumulación de un número de convidados demasiado grande en una misma mesa, á impedir que los huevos aun no abiertos sean devorados por las primeras larvas, que los atacarían muchas veces si los tuvieran á su alcance.

La disposición de los huevos que componen estos ampos presentan grandes diferencias; algunas veces son arrojados como al azar en una masa confusa; pero en general están colocados con una regularidad que no suele carecer de cierta elegancia. La mariposa de la berza (Picris brassiew), y otros muchos insectos colocan los suyos unos al lado de otros en columnas apretadas, poniendo hacia arriba el extremo por donde ha de salir la larva, de modo que estas no molestan á los huevos inmediatos. Los de la Dicranura vinula tienen una forma muy propia para recibir esta disposición: el lado por donde deben estar fijos es plano, membranoso y semitransparente, mientras la porción superior es por el contrario hemisférica, casi córnea y opaca. Los de la saturnia curpxni una de las mas bonitas mariposas nocturnas de nuestros climas son oblongos y colocados de lado en dos líneas. El girino nadador (Ilyrinus natator), el tentredo de la grosella (T. jlavens) disponen los suyos punta con punta, el primero en filas paralelas sobre las hojas de las plantas acuálicas, el segundo sobre las principales nervaduras de las hojas del grosellero, cuya dirección siguen.

Examinando los árboles frutales de los jardines se observa frecuentemente en las ramas nuevas ó en los troncos, una especie de anillos ó brazaletes compuestos de huevos, alineados con tan admirable orden que creería mejor obra del arte que de un Insecto. Estos huevos pertenecen á una especie de Lepidópteró nocturno (Bombyx neutilia), que no pone sino en otoño, y como sus huevos no deben abrirse basta la primavera siguiente, en lugar de colocarlos en las hojas que el viento podría llevarse, la hembra los pega al rededor de los troncos. Otras dos especies de este mismo género (B. castrensis y Tranconica) colocan los suyos en el tallo de las gramíneas y de los crisantemostemos.

Cada anillo se compone de doscientos ó trescientos huevos de forma piramidal, aplanados por el vértice y con su eje perpendicular al tronco que rodean formando varias espirales. Los espacios están llenos de una goma parda y tenaz, destinada sin duda tanto á protegerlos contra el frió como á tenerlos fijos en un punto. Es tanto mas difícil conocer los medios que emplean las hembras para disponer asi sus huevos, cuanto que si se hallan cautivas parecen perder su instinto y los dejan caer al azar sin tratar de arreglarlos con simetría.

En cuanto á los huevos que son colocados solitariamente, ofrecen por precisión particularidades no menos importantes que los que preceden. En general se nota que todas las larvas que viven aisladas en el interior del leño, de las hojas, de los frutos ó de las semillas, proceden de huevos de esta clase, puestos por hembras que están provistas de instrumentos á proposito para colocarlos en el lugar que les conviene. Así dos gorgojos, de los cuales el uno ataca á las nueces (Balaninus nucum), y el otro á la bellota (B. planclitim), horadan con su pico largo una nuez ó una bellota, y depositan en ella su huevo solitario del cual sale después una larva que destruye aquel fruto. El gorgojo del trigo (Calandra granaría), emplea un procedimiento análogo, abriendo un agujero en cada grano de trigo antes de depositar el huevo, y es probable que muchas especies de la misma familia se sirven para iguales usos del pico mas ó menos largo de que les ha dolado la naturaleza; pero en el mayor número de los demás insectos, el taladro que las hembras tienen en la extremidad del abdomen es el destinado á ejecutar este trabajo.

El género de alimento que debe tomar la larva determina siempre la elección del lugar en que la larva deposita sus huevos, y por una maravillosa coincidencia, la aparición de la larva y la de las hojas de la planta que debe alimentarla son simultáneas. Los Lepidópteros cuya larva no se alimenta sino de una planta, los ponen siempre en ella, y otros cuyas larvas son polífagas los exponen en diversas especies de vegetales.

una segunda sección muy numerosa de Insectos, cuyos huevos son solitarios se compone de aquellos que los depositan en las sustancias animales muertas, ó en el interior de los animales vivos. Algunos, tales como los Dípteros, se contentan con ponerlos sobre la carne y los abandonan en seguida; otros como los Necróforos, entierran los cadáveres en donde los han depositado, y muchas especies de Sphex, de Pompilos, etc., emplean un procedimiento análogo; pero en lugar de cadáveres de mamíferos pequeños entierran Insectos muertos. Entre los que depositan los huevos en animales vivos, unas veces, como sucede con los Icneumones, la larva vive á expensas de los órganos del animal que ordinariamente es una oruga, y otras, como se verifica en los Estros, se alimenta del fluido mucoso que segregan los intestinos del animal, en cuyo interior vive sin causarle accidentes graves. Por último, cierto número de Coleópteros coprófagos, principalmente los del generó Aleudáis, encierran sus huevos en una bola de estiércol que entierran después en un hoyo cilindrico mas ó menos profundo.

Según el orden que nos hemos prescrito, vamos ahora á hablar del número de huevos que ponen las hembras de los insectos. Su fecundidad excede con mucho á la de las aves, y rivaliza á veces con la de los peces, aunque en general les sobrepujan estos. La cantidad de huevos puesta por cada especie es muy variable, aunen las familias mas naturales. Bajo este aspecto los insectos pupíparos están en último termino; probablemente no producen mas que uno. Una mosca común de nuestros paises (M. meridiana), pone dos según Reaumur; otras moscas, seis ú



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Museo pintoresco de Historia Natural. Zoología, animales, Invertebrados. Publicado a mitad del siglo XIX. Zoología o Reino Animal. Historia Natural los Tres Reinos de la Naturaleza

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