Zoología. Aves. Página 268. Tomo 3. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza. en Aragón.
Naturaleza de Aragón > Museo pintoresco de Historia Natural. > Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 3

Zoología. Aves. Página 268. Tomo 3. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza.

Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 3

Autor: Francisco Javier Mendivil Navarro Fecha: 6 de junio de 2021 última revisión



se les puede gobernar ni tratar como á los otros; por poco que se ponga mano en sus cosas, no quieren producir; es preciso no tocarles la pajarera ni quitarles los huevos, y solo dejándolos vivir á su antojo se unen y producen. Algunos hay en fin que son excesivamente perezosos: los grises, por ejemplo, jamás hacen el nido, y es preciso que se lo arregle el que los cuida. Todos estos caracteres son, como se vé, muy distintos entre sí y muy diferentes del de núestros canarios favoritos, siempre alegres, siempre cantadores, tan mansos, tan amables, tan buenos padres y maridos, y de carácter tan apacible é indole tan feliz, que son susceptibles de Inda impresión buena, y están dotados de las mejores inclinaciones. Sin cesar recrean á sus hembras con el canto, las descansan en la penosa asiduidad de empollar, las invitan á mudar de situación, á cederles el puesto, empollan todos los dias durante algunas horas, alimentan también á sus hijos, y aprenden cuanto se les enseña. Por estos debe juzgarse de la especie; y solo he hecho mención de los otros para demostrar que el carácter, aun en los animales, proviene de la naturaleza y no pertenece á la educación.

Por lo demás, la mala Índole aparente que les hace romper los huevos y matar á sus hijos, nace muchas veces de su temperamento y de su amor excesivamente petulante: pues al sacar á la hembra del nido y robarle loa mas caros objetos de su afecto, es con el fin de gozar de ella mas completamente: así es que para hacer anidará estos pájaros no es lo mejor separarlos y ponerlos en estrecho recinto, sino darles un cuarto bien expuesto al Oriente, en donde se diviertan y multipliquen mejor; porque si están en jaula ó en pequeña guarida con una sola hembra le rompen los huevos para gozar del amor; en vez de que en un cuarto que contenga mas hembras que machos, buscan otra y dejan empollar tranquilamente á la primera. Por otra parte, los machos por zelos se procuran entre sí distracciones algo fuertes; y cuando ven á alguno demasiado ardiente que atormenta á la hembra y quiere romper los huevos, le riñen bastante para amortiguar sus deseos.

Para hacer los nidos se les darán hilas de lienzo fino, borra de vaca ó de ciervo que no haya servido para otro uso, musgo y heno seco y muy menudo. Los Gilgueros y los Verderones que se ponen con las canarias para procurarse mestizos, emplean con preferencia el heno menudo y musgo; pero los Canarios se sirven mas bien de la borra y de las hilas. Es preciso que estén bien desmenuzadas, porque de otro modo esta especie de cerros se les enredan en las uñas, y al salir del nido se llevan los huevos.

Para alimentarlos se pone en el aposento una tolva con agujeros alrededor, de modo que pueda pasar por ellos la cabeza, en cuya tolva se pone una porción de la mezcla siguiente: tres celemines de nabina, dos de avena, dos de mijo y uno de cañamones; y cada doce ó trece dias se debe arreglar la tolva, procurando que todas esas semillas estén bien lim-

bras escope una ó dos que sigue por todas partes, y á las cuates está constantemente adicto, sin curarse de las otras. Estos son de buena Índole, y la comunican á sus hijos Otros no simpatizan con hembra alguna, y permanecen inactivos y estériles. En las hembras se encuentra también como en los machos la misma diferencia en el carácter y temperamento. Las jnnouillas son las mas dulces, las arralas tienen mil caprichos, y muchas veces abandonan á sus hijos para entregarse al macho; las enronadas permanecen asiduamente sobre los huevos, y crian bien á los hijos. Los machos coronados, como que son los mas ardientes entre todos los Canarios, necesitan dos y aun tres hembras, si se quiere que no las saquen del nido ni rompan los huevos: la misma petulancia es propia de los -lunquillo, y necesitan también dos ó tres hembras: los Apatas son los mas débiles, y sus hembras mueren muchas veces sobre les huevos.

pias y aseahadas. Este debo ser su alimento mientras no tienen mas que huevos; pero el dia antes de nacer los hijos es preciso darles una torta hecha con harina, miel y huevos, seca y amasada, sin sal; despues se les dan huevos duros, uno solo si hay dos machos y cuatro hembras, dos si hay doble número, y así proporcionalmente; pero mientras crian no deben comer ensalada ni verdura, porque esto debilitaría á sus hijos. Con el objeto de variar un poco sus alimentos y de recrearles con manjares nuevos, cada tres dias en vez de la torta se les pondrá en un plato un pedazo de pan blanco mojado en agua y esprimido con la mano. Este pan, que deben comer una sola vez cada tres dias, como que es un alimento menos sustancioso que la torta, no les deja engordar mucho durante la puesta. No será inoportuno darlos en ese mismo tiempo algunos granos de alpiste, aunque solo cada dos dias para que no les enardezca mucho. Este efecto produce generalmente el bizcocho azucarado, y del mismo proviene otro mas perjudicial, á saber, que alimentándolos con bizcochos producen muchas veces huevos hueros, ó hijos débiles y muy delicados. Cuando tienen hijos, todos los dias se les hace hervir la harina con el objeto de quitarle la acrimonia, o Una larga experiencia, dice el P. Bougot, me ha enseñado que este alimento es el que mas les conviene, por mas que declamen contra él los que han escrito acerca de los Canaris.»

Después de la puesta es preciso darles llantén y simiente de lechuga para purgarles; pero en este tiempo se ha de separar á los jóvenes, á los cuales debilitaría este alimento, que los padres solo deben comer dos dias. Cuando se quiere criar canarios á la mano, no se deben dejará la madre hasta el undécimo o duodecimo dia, como aconsejan la mayor parte de los pajareros, pues es mucho mejor quitárselos al octavo, juntamente con el nido, dejándoles únicamente la cesta. Anticipadamente debe prepararse la comida de estos polluelos, que es una pasta compuesta de harina hervida, de yema de huevo y de miga de torta mezclada y amasada con un poco de agua, de la cual seles dará cada dos horas. Es preciso que dicha pasta no sea muy líquida, y con el objeto de que no se vuelva agria debe renovarse todos los dias, hasta que por sí mismos tomen la comida.

En estas aves cautivas la producción no es tan constante; pero parece sin embargo mas numerosa de lo que probablemente seria en estado de libertad: pues hay algunas hembras que hacen cuatro y hasta cinco puestas al año, cada una de cuatro, cinco, seis y algunas veces siete huevos, y la muda les priva de hacer mas todavía. Hay sin embargo hembras que empollan durante esta época, con tal que la puesta haya sido anterior á ella. Los hijos de una misma nidada no mudan todos a la vez, pues empiezan los mas débiles, y los fuertes no lo verifican muchas veces hasta un mes despues. La muda de los Canarios junquillos es mas larga y comunmente mas funesta que la de los otros; y las hembras de este color solo hacen cada año tres puestas de tres huevos. Los rubios machos y hembras son posítivamente delicados, y sus crias rara vez salen bien. Los Isabelas tienen alguna repugnancia á aparearse juntos: el macho, que está en una grande pajarera, pocas veces toma hembra Isabela, y solo se resuelven á unirse cuando están los dos solos en una jaula. Los blancos son en general buenos para todo: empollan, anidan y producen tan bien y mejor que cualquiera de los otros; y los coronados aventajan en fuerza á todos los demás.

A pesar de estas diferencias en la índole, en el temperamento y en el número de la producción de estos pájaros, el tiempo de la incubación es el mismo: todos empollan trece dias, y cuando lo hacen uno mas ó menos, parece que es efecto de alguna circunstancia particular. El frió retarda la salida de

Zoología. Aves. Página 268. Tomo 3. Los Tres Reinos de la Naturaleza.



Índice de páginas de Zoología Aves.



Biblioteca ilustrada de Gaspar y Roig.
Los Tres Reinos de la Naturaleza.
Museo Pintoresco de Historia Natural.
Descripción completa de los animales, vejétales y minerales útiles y agradables:
su forma, instinto, costumbres, virtudes ó aplicaciones á la agricultura, la medicina y las artes en general, comprendiendo mayor número de géneros que en todas las obras publicadas hasta el día.

Museo pintoresco de Historia Natural. Zoología, animales, aves. Publicado a mitad del siglo XIX. Zoología o Reino Animal. Buffon Historia Natural los Tres Reinos de la Naturaleza

Copyright 1996-2021 © All Rights Reserved Javier Mendivil Navarro, Aragón (España)

Aclaraciones o corregir errores por favor escríbenos

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia te presenta la riqueza natural de Aragón y el resto del mundo para que la consideres como un valioso patrimonio.

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas navegando es que aceptas el uso de cookies en esta web.