Zoología. Aves. Página 150. Tomo 3. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza. en Aragón.
Naturaleza de Aragón > Museo pintoresco de Historia Natural. > Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 3

Zoología. Aves. Página 150. Tomo 3. Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza.

Museo pintoresco de Historia Natural. Los tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 3

Autor: Francisco Javier Mendivil Navarro Fecha: 6 de junio de 2021 última revisión



Cada vivar contenia muchos millares de Tordos y Mirlos, sin contar otras aves buenas para comer, como los Hortelanos y otras; y liabia tan gran número de esos vivares en los alrededores de Roma, sobre todo en el país de los Sabinos, que el estiércol de los Tordos se empleaba para abonar tierras, y lo que es digno de notarse, se servían de él para engordar á los Bue-yes y á los Cerdos.

Los Tordos tenían menos libertad en estas pajareras de la que nuestras palomas disfrutan en los palomares, pues nunca se les dejaba salir de ellas, por lo cual no criaban ; mas como bailasen en ellas un alimento abundante y escogido, engordaban mucho, refluyendo esto en beneficio del dueño. Los individuos parece que no llevaban á mal su esclavitud, pero la especie permanecía libre. Estos vivares eran unos pabellones abovedados, guarnecidos por dentro con gran número de travesanos (porque el Tordo es ave que gusla de encaramarse); la puerta era muy chica; tenían pocas ventanas, y estas colocadas de modo que los Tordos encerrados no podían ver la campiña, las aves silvestres que volaban libremente, ni cosa alguna que pudiera renovar su disgusto ni impedirlas el engordar. Los esclavos deben ver poco: así, solo se les dejaba entrar la luz indispensable para que percibiesen las cosas desuñadas ¡i satisfacer sus necesidades. Se les alimentaba con mijo y con una especie de masa compuesta de higos molidos y harina, y además de esto con bayas de lentisco, de mirto, de hiedra , en una palabra, con todo lo que podia hacer su carne suculenta y darle buen sabor. Se les daba de beber por medio de un conducto de agua que atravesaba la pajarera. Veinte dias antes de cogerlos para comérselos, se mejoraba la cantidad y la calidnd de sus alimentos, y hasta se tomaba la precaución de hacer pasar poco á poco á un pequeño recinto que se comunicaba con el vivar, á los tordos gordos y ya en disposición de cogerse, y no se les cogia hasta haber estrechado bien la comunicación, á fin de evitar todo lo que hubiera podido inemnodar ó enflaquecer á los que quedaban. Procurábase también alucinarlos, entapizando la pajarera con ramas y verduras, que renovaban con frecuencia para que pudiesen creerse todavía entre los bosques: en una palabra, eran esclavos bien tratados, porque el dueño conocía sus intereses. Los recientemente cogidos se guardaban por algún tiempo en pequeñas pajareras separadas, en compañía de muchos de los que estaban ya acostumbrados á vivir presos; y con todos estos medios se conseguía avezarlos á la esclavitud , sin embargo de que casi nunca se ha podido domesticarlos.

Vénse aun en el dia algunos resabios de esa antigua costumbre, perfeccionada por los modernos, en la que hay en ciertas provincias en Francia de atar en la cima de los árboles que suelen frecuentar los Tordos, botes en que pueden encontrar un abrigo cómodo sin perder su libertad, en donde, nunca dejan de poner sus huevos, de empollarlos y criar á sus hijos. Todo esto se ejecuta mejor en esta especie de nidos artificiales, que en los que ellos hubieran podido hacer por sí mismos; lo que contribuye muchísimo á la multiplicación de la especie, sea por la conservación de la cria, ó porque, perdiendo menos tiempo en arreglar sus nidos, pueden con mas facilidad hacer dos puestas al año (1). Cuando no encuentran esos receptáculos preparados, construyen sus nidos con mucho arte en los árboles y aun en los matorrales; los revisten por fuera de musgo, paja y hojas secas; pero lo interior es de una especie de cartón bastante tuerte, compuesto con lodo húmedo, amasado y trabado con hebras de paja y raicillas: sobre este cartón duro deponen sus huevos sin ningún colchón, al contrario de lo que hacen las Urracas y los Mirlos.

Estos nidos son hemisferios vacíos, de mas de cuatro pulgadas de diámetro. El color de los huevos varia según las diversas especies desde azul hasta verde, con algunas manebitas oscuras, mas espesas en la parte gruesa que en lo restante del huevo. Cada especie tiene su grito distinto: algunas veces se ha logrado enseñarles á hablar, lo que debe entenderse del Tordo propiamente dicho, ó bien del Tordo mayor, que parece tener mejor dispuestos los órganos de la voz.

Supónese que los Tordos tragándose entero el fruto del enebro, las hayas de hiedra, etc., los vuelven las mas veces sin alteración, de suerte que pueden germinar y producir cuando caen en terreno á propósito para ello. Aldrovando asegura haber hecho engullir á esas aves uvas de cepa silvestre, y bayas de muérdago sin haber jamás hallado en sus escremen-los grano alguno que hubiese conservado su forma.

Los Toritos tienen el ventrículo mas ó menos musculoso, carecen de buche, y de dilatación de esófago, que pueda hacer sus veces, y casi también del ciego; pero todos tienen vejiga de la hiél, la punta de la lengua partida en dos ó mas filetes, diez y ucho pennas en cada ala, y doce en la cola.

Son aves melancólicas, y por lo mismo mucho mas amantes de su libertad; no se las ve casi nunca jugar ni reñir entre sí, y mucho menos acostumbrarse á la domesticidad. Mas si tienen grande amor á la libertad , están muy distantes de poseer medios aptos para conservarlo ni para conservarse á sí mismos. La desigualdad de su vuelo oblicuo y tortuoso es casi el único medio con que pueden salvarse de los tiros del cazador (2) y de las uñas de las aves carniceras. Si pueden coger un árbol frondoso, se están allí inmóviles de puro miedo, y es difícil hacerlos marchar. En las trampas, se los coge á millares; pero el Tordo propiamente dicho y la Malviz son las dos especies que se cazan mas fácilmente con el lazo, y casi las únicas que acuden al reclamo.

Los lazos no son otra cosa que dos ó tres crines de caballo retorcidas, y que forman un nudo corredizo : se colocan al rededor de las nebrinas, debajo de los mustacos, en las cercanías de una fuente ó de un charco; y cuando el lugar está bien elegido y los lazos bien tendidos, en un espacio de cien fanegas de tierra, se cogen muchos centenares de Tordos cada dia.

De las observaciones hechas en diferentes paises resulta que cuando los Tordos pasan por Europa hacia el principio de otoño, vienen de los climas septentrionales con los innumerables vuelos de aves de toda especie, que al acercarse el invierno vemos atravesar el Báltico y pasar desde la Laponía, la Siberia y la Livonia, á Polonia y á Prusia, y desde allí á los países mas meridionales. En esa época es tal la abundancia de Tordos-en la costa meridional del Báltico que, según el cálculo de Klein, la sola ciudad de Danlzick consume cada año noventa mil pares de Tordos. No es menos cierto que aquellos que han escapado de los peligros de la ruta, y vuelven á pasar después del invierno, dirigiéndose al Norte, no todos llegan á la vez : en Borgoña es el ave primera que llega hacia fines de setiembre ; después de él viene la Malviz, después el Zorzal, y finalmente, el Tordo mayor , cuya última especie es mucho menos numerosa que las tres restantes, y en efecto debe parecer-lo menos, aunque no mediase otra razón que el estar mas esparcida.

Tampoco debe creerse que todas las especies de

(1) Algunas veces hacén tres puestas, pues Salerno encontró á principios de setiembre un nido de Tordos de viña en que habia tres huevos, los cuales tenían á la verdad visos de ser de tercera puesta. -

(2) Cazadores muy diestros me han asegurado que es muy difícil tirar á los Tordos.



Índice de páginas de Zoología Aves.



Biblioteca ilustrada de Gaspar y Roig.
Los Tres Reinos de la Naturaleza.
Museo Pintoresco de Historia Natural.
Descripción completa de los animales, vejétales y minerales útiles y agradables:
su forma, instinto, costumbres, virtudes ó aplicaciones á la agricultura, la medicina y las artes en general, comprendiendo mayor número de géneros que en todas las obras publicadas hasta el día.

Museo pintoresco de Historia Natural. Zoología, animales, aves. Publicado a mitad del siglo XIX. Zoología o Reino Animal. Buffon Historia Natural los Tres Reinos de la Naturaleza

Copyright 1996-2021 © All Rights Reserved Javier Mendivil Navarro, Aragón (España)

Aclaraciones o corregir errores por favor escríbenos

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia te presenta la riqueza natural de Aragón y el resto del mundo para que la consideres como un valioso patrimonio.

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas navegando es que aceptas el uso de cookies en esta web.