Naturaleza de Aragón > Buffon > Los Tres Reinos de la Naturaleza
carece de discernimiento hasta el extremo de tragar no solo el hierro, los pedernales y el vidrio, sino también el cobre, a pesar de su nial olor; y Vallisnieri vio uno (|ue murió de resultas de haber devorado gran cantidad de cal viva. Las Gallináceas y otros Granívoros que no tienen los órganos del gusto muy sensibles, tragan es verdad, algunas piedrecilas que toman probablemente por semillas cuando se hallan mezcladas con ellas , pero si se les presenta solamente una cantidad determinada de piedrecilas, se morirán de hambre antes que engullir una sola, y con mucha mas razón se guardarían de tocar á la cal viva, Asi, pues; ile todo esto puede concluirse á mi enlender que el Avestruz es una de las aves cuyos sentidus del guste , del olfato, y aun del tacto en las partes internas-de la boca, se hallan mas embotados y obtusos; pa'tieulari-dad ciertamente por la cual se aleja mucho de.la naturaleza de los Cuadrúpedes.
Pero por último, ¿á que vienen á parar las sustancias duras, refractarias y nocivas que traga el Avestruz sin elección y con el solo fin de hartarse-*! ¿Qué se hace del cobre, del vidrio y del hierro'/Acerca de esto, hay .varias opiniones, y cada uno cita distintos hechos en apoyo de la suya. Perrau-lt, que encontró setenta monedas de cobre en el estómago de uno de estos animales, notó que la mayor parte estaban gastadas y consumidas casi en las tres cuartas partes; lo que juzgó procedía mas bien del mutuo roce consigo mismas y con los pedernales, que de. la acción que, hubiese podido ejercer algún ácido, supuesto que algunas de ellas bastante gibosas oslaban gastadas por la parte convexa, como que era la única que pudo haberse rozado, al paso que se conservaban intactas i n ti lado cóncavo; deduciendo de esto que la disolución de las materias alimenticias no -se verifica en las aves solamente por medio de espíritus sutiles y penetrantes , sino también por la ácciomorgá-nica del ventrículo que comprime y tritura sin cesar los alimentos con los cuerpos duros que degluten por instinto:* y como todas los materias contenidas en aquel estómago se hallaban teñidas de verde, dedujo también que la disolucioii-del cobre se habia efectuado allí, no por un disolvente particular ni por via de digestión, sino de la misma suerte que se baria siempre que sé triturara el metal con yeihas ó con cualquiera líquido ácido ó salino. Añade además el referido autor que lejos de constituirse el cobre en sustancia capaz de alimentar dentro del estómago del Avestruz, obraba por lo contrario como veneno, y que todos los que doglutian mucho perecían infaliblemente á poco ralo.-
Pero Vallisnieri croe por otra parte que el Avestruz digiere los cuerpos duros, con.especialidad por medio del activo disolvente de su estómago quo los ataca y disuelve, sin excluir por esto la acción de los choques y frotaciones que pueden contribuirá aumentar la primaria y principal. Hé aqui las pruebas en que se funda.
1.a Los pedazos de madera, de hierro ó de vidrio que permanecieron algún tiempo en los ventrículos del Avestruz, no son lisos y lustrosos, como debieran serlo si se hubiesen gastado por medio de la frotación;, sino escabrosos, rayados y acribillados, conforme deben estarlo en la suposición de que hayan sido corroídos por un disolvente enérgico.
2.a Este disolvente reduce los cuerpos mas duios á partículas impalpables que pueden distinguirse con el microscopio y aun con la sola vista, de la misma, suerte que las yerbas, semillas y huesos.
3.a Al examinar el estómago de un Avestruz halló el referido autor un clavo introducido en una de sus paredes, atravesando toda la concavidad ; que las paredes opuestas no podían aproximarse ni comprimir por lo tanto las materias contenidas en ellas, segun se verifica en su estado normal: lí pesar de esto, los
sustancias ¡liiineiiliciiis se hallaban en el mismo grado de disolución dentro, de ese ventrículo. que en el otro no atravesado pos ningún clavo; de lo cual se deduce i liando menos que la digestión no se efectúa en ei Avestruz por la sola trituración.
i." En otra ocasión vio que un dedal de cobre hallado en el estómago de un capón , estaba solamente corroído por el lado que tocaba á la molleja, y que se hallaba por consiguiente menos opuesto á los choques de los demás cuerpos duros: prueba evidente de que la disolución de los metales en el estómago de |. - capones tiene lugar mas bien por la acción de un disolvente, cualquiera quesea, que en fuerza de. los. .choques y frotaciones, y claro eslá que esta consecuencia abraza por sí misma á los Avestruces.
5.a Asimismo tuvo lugar de ver una moneda corroída en lúrminos de que solo aparecía como una lámina sulil y muy delgada, del peso de tres granos.
6.a iisorimieiiilo las glándulas del primer estómago „sc saca un líquido viscoso, amarillento é insípido, el cual imprime sin embargo una mancha oscura en el hierro con mucha prontitud.
7.a Por último, la actividad de estos líquidos, la fuerza de los músculos de la molleja, y el color negro de que están teñidos los cscrementns de los Avestruces que deglutieron hierro, así como cu las personas que hacen uso de los marciales ó ferruginosos y los digieren bien; todo viene en apoyo de los hechos precedentes, y autoriza las conjeturas de Vallisnieri; no para asegurar que los Avestruces lo digieren , alimentándose de él, así como diversos Insectos ó Reptiles se alimentan de tierra ó piedras; pero si que las piedras, los metales, y sobre todo el hierro disuelto por él jugo de las glándulas, sirven como absorventes para atemperar los lermentos demasiado activos del estómago; pudiendo mezclarse con las sustancias verdaderamente alimenticias, á la manera de útiles elementos deasíuiilacion , sazonarlas y aumentar la Tuerza de los sólidos, tanto mas, cuanto que ei hierro forma parte constitutiva de los seres vivientes, según es sabido, y se volatiliza y adquiere por decirlo así, cierta tendencia á la vejetacion v á revestirse de formas análogas á las de las plantas, siempre que se halla debidinnenle atenuado por los ácidos propios al efecto, según se echa de ver en el árbol de Marte: y este es real y efectivamente el único sentido conforme á la razón en que pueda decirse que el Avestruz digiere el hierro. Mas aun cuando su estómago estuviese dolado de una energía tal que fuese capaz de digerirlo con todo el vigor de la expresión, no obstante-, solo por un error muy ridículo pudiera habérsele atribuido la calidad medicamentosa que quiso suponerse poseía su molleja, y la virtud de ayudar á la digestión , supuesto que no se puede.negar que es en sí misma un cuerpo absolutamente indigesto.: sin embargo, tal es la extravagancia del humano espirita, que no bien algún objeto raro y singular llama su atención , cuando se complace en figurárselo todavía mas singular de loque es, atribuyéndole gratuitamente propiedades, quiméricas y aun absurdas las mas de las veces, lie ahí es el haberse querido suponer que las piedras mas transparentes que se hallan en los ventrículos del Avestruz , tenian asimismo la propio- • dad de facilitar la digestion con solo llevarlas pendientes del cuello; que la túnica interna de su molleja ora útil para dar nuevo vigor á un temperamento debilitado é inspirar el amor; que su hígado gozaba de la facultad de curar el mal caduco; su sangre tenia la de restablecer la vista; y la cascara de sus huevos , reducida á polvo , aliviaba los dolores de la gota y el mal de piedra, etc. Vallisnieri tuvo repetidas ocasiones de patentizar la falsedad de la mayor parte de estas pretendidas virtudes, y sus cxperirnciilos^son tanto mas decisivos, cuanto que se verificaron en suge'.os sumamente crédulos y preocupados.
Ã�ndice de páginas de ZoologÃa Aves.
Biblioteca ilustrada de Gaspar y Roig.
Los Tres Reinos de la Naturaleza.
Museo Pintoresco de Historia Natural.
Descripción completa de los animales, vejétales y minerales útiles y agradables:
su forma, instinto, costumbres, virtudes ó aplicaciones á la agricultura, la medicina y las artes en general, comprendiendo mayor número de géneros que en todas las obras publicadas hasta el dÃa.
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Autor: Francisco Javier Mendivil Navarro Fecha: 6 de abril de 2026 última revisión
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