Zoología. Aves. Página 572 Tomo 3. Los Tres Reinos de la Naturaleza.

Buffon Los Tres Reinos de la Naturaleza

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Las hembras tienen también ¡eslículos : pues me parece deber llamarse así unos cuerpos glandulosns de cuatro líneas de diámetro sobre diez y ocho delargo, que se encuentran encima del ovario, adherirlos á la aorta y á la vena cava, y que no pueden haberse tomado por glándulas sobre-renales, sino por la prevención que resultaba de un sistema anteriormente adoptado.

Las pequeñas Avutardas hembras tienen también unos testículos muy parecidos á los do los machos; y hay motivo para creer que las grandes los tienen igualmente y que si los señores anatómicos de la Academia en sus numerosas disecciones creyeron no haber encontrado jamás sino machos, fue porque no querían reconocer como hembra á un animal que encontraban con testículos. Ahora bien: es muy sabido que la Avutarda es éntrelas aves de Europa la que mas se aproxima al Avestruz, y que la pequeña solo se diferencia de ella por su tamaño; de suerte, que cuanto llevamos dicho en el tratado de la generación, con respecto á los testículos de las hembras de los Cuadrúpedos, se aplica aquí por sí mismo á toda esta clase de aves, y aun hallará tal vez en lo sucesivo aplicaciones todavía mas extensas.

Debajo de estos dos "cuerpos glandulosns se halla colocado el ovario, adherido igualmente á los grandes vasos sanguíneos, y provisto por lo común de huevos de diferentes tamaños encerrarlos en su cáliz, de la misma suerte que una pequeña bellota lo está en el suyo, é implantados en el misino por sus pedúnculos. Perrault los vio unos del tamaño de los guisantes, y otros como nueces; pero uno solo romo ambos puños.

El ovario es único, asi bien como en casi trolas las aves, constituyendo por decirlo así una nueva prevención contra la ¡dea de aquellos que pretenden que los dos cuerpos glandulosos que se encuentran en todas las hembras de los Cuadrúpedos, representan este ovario, que es una parte simple, en vez de confesar que representan en efecto unos testículos que se hallan en el número de las partes dobles, tanto en los machos ile las Aves como en los Cuadrúpedos.

El embudo del oviducto se abre mas abajo del ovario, y se prolonga á derecha é izquierda en dos apéndices membranosos en forma de alas, análogos á ¡os que se encuentran en la extremidad de la trumpa en los animales terrestres. Los huevos que desprenden del ovario son recibidos en este embudo, y conducidos á lo largo del oviducto hasta la última bolsa intestinal, en donde aboca por un orificio de cuatro lineas de diámetrp, pero que parece capaz de una dilatación proporcionada al volumen de los huevos, supuesto que forma pliegúese arrugas longitudinales en toda su circunferencia: el interior del oviducto está igualmente arrugado, ó es mas bien laminar, de la misma suerte que el tercero y Cuarto ventrículo de los Rumiantes.

Finalmente, la segunda y última bolsa intestinal de que acabo de hacer mención, presenta asimismo en la hembra su núcleo ternilloso, que sale algunas veces mas de media pulgada fuera del ano, y tiene un pequeño apéndice de tres líneas de longitud, delgado y retorcido, que los señores anatómicos de la Academia miran como un rlítoris, con tonto mayor fundamento cuanto que los dos mismos músculos, cuya inserción está en la base del pene en los machos, se ingieren también en la base de este apéndice en las hembras.

Con respecto á los órganos de la respiración, no me detendré en describirlos minuciosamente, supuesto que en casi todo se parecen á lo que se observa en las demás aves. Ambos pulmones de sustancia esponjosa comunican con diez celdillas aéreas, cinco de cada lado, y de las cuales la cuarta es mas pequeña, «orno sucede en todos los demás animales pesados: estascel-dillas reciben el aire de los pulmones, con los cuales tienen .comunicaciones muy sensibles: aunque tam-

hien deben tenerlas menos aparentes con otras partes, supuesto que Vallisnieri, soplando en ia traquiarteria. observó una línea de entumecimiento á lo largo de los muslos y debajo de las alas, lo que supone una conformación parecida á la del Pelícano, en el cual noló Me-ry ciertos receptáculos ó bolsas membranosas debajo de los sobacos, y entre el muslo y el abdomen,que se llenaban de aire al tiempo de la inspiración y cuando se soplaba con fuerza en la traquea, y que probablemente lo transmitirían al tejido celular.

El doctor Rrovvne afirma que el Avestruz carece de epiglotis, y Perrault, de otro lado,-supone que la tiene, puesto que atribuye i cierto músculo la función de cerrar la glotis, contrayendo y aproximando entre sí los cartílagos de la laringe. Déla misma suerte G. Warren pretende haber visto una epiglotis con toda la parte posteriorde la lengua,que desempeña sus funciones aplicándose sobre la glotis al tiempo debí degluticion.

Hay asimismo varios pareceres sobre el número y forma de anillos cartilaginosos de la laringe. Vallisnieri no cuenta mas que doscientos diez y ocho . y sostiene con Perrault que todosson enteros, mientras que Warren halló doscientos veinte y seis enteros sin contar los primeros que no lo están, ni tampoco en los que se hallan inmediatamente debajo déla bifurcación de la tráquea. Todo esto puede ser asi atendidas las variedades á que está sujeta la estructura de las partes internas; pero también es una prueba evidente al propio tiempo de la temeridad de aquellos que juzgan poder describir una especie cutera por un corto número de individuos, y de cuan fácil es por semejante método el tomar variedades puramente individuales, ó el liarlas, como si fuesen verdaderos caracteres constantes. Perrault observó que cada uno de los bronquios se dividía al introducirse en el pulmón, en varias ramilicaciones membranosas de la misma suerte que en el Elefante.

El cerebro con cerebelo forma una masa como de dos pulgadas y medía de largo sobre veinte lineas de ancho. Vallisnieri asegura que el que examinó pesaba solo una onza , lo que no llegaría á la duodécima centésima parte del peso del animal, añadiendo además que se asemejaba en su estructura al cerebro de las aves, puesto que correspondía exactamente á la descripción hecha por Willis. Sin embargo . no puedo menos de observar con los señores anatómicos de la Acaiiemia, que los diez jiares de nervios toman su origen y salen fuera del cráneo, en la misma conformidad que se echa de ver en los animales terrestres; y mientras que las proporciones cortical y medular del cerebelo presentan iguai disposición que en aquellos , se hallan también á veces las dos apófisis vermiformes que se echan de ver en el Hombre, y un ventrículo en foro a de pluma de escribir, como en la inayor parte de los Cuadrúpedos.

No diré mas que una palabra acerca de los órganos de la circulación de la sangre, á saber, qnc el corazón es casi redondo, al paso que las aves suelen tenerlo mas prolongado.

Con respecto á los sentidos extemos, he hablado ya de la lengua , de la oreja, y de- la lorma exterior del ojo; debiendo añadir aquí tan solamente que su estructura interna es tal como se observa ordinariamente en las aves. Ramby asegura que el globo sacado de su órbita loma por sí mismo una forma casi triangular, y que el humor ácuü se halla en cantidad mucho mayor que de costumbre en las demás aves, y el vitreo, por lo contrario, en mucho mellos que lo regular.

Los órganos drl olfato se hallan en la mandíbula ó pirte superior del pico, y cerca de su base; riel centro de cada una de. ambas aberturas de la nariz se eleva una protuberancia ternillosa vestida de Hería membrana muy fula , y entrambas comunican con el paladar ó cámara posterior do la boca , por doscou-

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Autor: Francisco Javier Mendivil Navarro Fecha: 6 de abril de 2026 última revisión

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