BOREAS  NATURAL

EDITORIALES 1999
Editorial  noviembre, 1999

La hora de Monegros

El Gobierno de Aragón acada de proponer  la protección de 107.000 hectáreas del sur de Monegros y reducir los regadíos en una gran parte con el fin de desbloquear la queja que la Comisión Europea tiene abierta. Aunque la conservación a la que ahora nos aboca Europa está fundamentada en las excepcionales poblaciones de aves esteparias que conserva, gracias al mantenimiento de prácticas agrícolas extensivas, los estudios sobre la fauna y la flora han puesto de manifiesto que Los Monegros son una región que conserva rasgos de las estepas áridas de la era Terciaria, con especies cuyas poblaciones homólogas sólo se encuentran en las estepas norteafricanas y centroasiáticas. Para los científicos, la importancia de Los Monegros radica en que constituyen un retazo del Terciario en pleno Cuaternario, suponen un foco de primer orden de endemismos de origen terciario y albergan especies de alto valor biogeográfico por sus vínculos con la fauna y flora magrebíes y caucásicas.

Más de diez años de lucha ecologista pueden tener ahora su colofón y Aragón lograría preservar su comarca más genuina y valiosa: Los Monegros.


Editorial octubre 1999

A brochazo limpio  

Por esta tierra de Aragón parece ser que las cosas empiezan a caminar. Tras las elecciones, el cambio de gobierno y la toma de posesión de los nuevos inquilinos del Edificio Pignatelli, hace escasos días se han nombrado todavía los últimos directores generales. Hay que felicitarse porque de nuevo se ha creado el Departamento de Medio Ambiente, tras aquel efímero periodo socialista del 93-95. Pero no parece que las tendencias dentro de él sean muy progresistas. Caras conocidas en las direcciones generales de Calidad Ambiental y de Medio Natural. Y una nueva para la Dirección General de Aguas, pero que no ha abierto la boca. Ahora hay que esperar a ver los primeros hechos. Quien sí ha mostrado su talante es el Consejero de Turismo. Ya ha salido en la prensa un par de veces entusismado por unir todas las estaciones de esquí del Pirineo y convertirlo en una pista esquiable total. Y nadie desde Medio Ambiente ha abierto la boca para contestar a sus burradas. Oséase, que nos podemos ir preparando.

Mientras, los de TAIM, aprobando diseños artísticos para pintar sus torres de los aerogeneradores y así minimizar el impacto. Y los de Greenpeace aplaudiendo y haciéndoles la cama. (Lo que no han dicho es cómo van a camuflar las pistas que abren en los montes y los tendidos eléctricos).


Editorial julio-septiembre 1999 

EL CALOR

Tras las elecciones en Aragón, los políticos llevan semanas dando el espectáculo de si me ajuntas tú o me ajunto con otro y la derecha en Aragón no se pone de acuerdo consigo misma (el PP y el PAR) a pesar de ser mayoría holgada y a pesar de haber stado juntos durante años en el poder. Mientras, los regantes de la cuenca del Ebro preparan una gran manifestación en Zaragoza para el día dos y pedir más y más agua. Mientras, las empresas eólicas, como TAIM, hacen concursos para ver cómo pintar los aerogeneradores para que queden más bonitos.

Debe ser el calor, que les ha achicharrado el seso.


Editorial mayo-junio 1999

La naturaleza pletórica

Ayer por la mañana las calandrias y alondras llenaban de trinos la inmensidad de La Plana. Me pude escapar del instituto un poco antes. Soplaba una brisa fresca y agradable. Los trigos empezaban a oscurecer, pero se les veía repletos, probablemente gracias a las últimas lluvias. En la cabecera del barranco de Las Almunias, una pareja de águilas calzadas volaba sincrónicamente sobre los pinos, a poca altura, jugando con sus sombras sobre las paredes calizas. Los pardillos cruzaban raudos, como destellos carmesí, sobre los barbechos. El azul de una ladera cubierta de Nepeta daba un tono exótico al paraje. Volví a Zaragoza con un sentimiento especial de satisfacción, de haber podido gozar furtivamente de los sonidos naturales, de los horizontes diáfanos, de haber podido palpar el latido de la vida silvestre.

Pero por la tarde me han devuelto a la realidad. Una carta certificada de la DGA me informa que ha sido rechazado el recurso interpuesto contra el primer parque eólico de Taim. Tienen vía libre para indutrializar La Plana. ¿No era eso era lo que andábais pidiendo? -espetó el otro día uno de los que le han elaborado el informe ambiental a la empresa-.


Editorial abril 1999

Donde pisan no crece la hierba

No podíamos empezar el mes con peor noticia. El Ministerio de Medio Ambiente ha aprobado como positiva la Declaración de Impacto Ambiental del recrecimiento del embalse de Yesa.  Sin duda esto hace que la lucha sea más encarnizada. Una lucha por evitar que otro pedazo de la Canal de Berdún quede sepultada. Es miserable que a las puertas del siglo XXI todavía se piense inundar un trozo de Aragón con un gigantesco embalse de más de 1500 hectómetros cúbicos y desplazar a gentes de sus pueblos. Luego dirán que Aragón no está articulado. Todo ello para satisfacer la insaciable avaricia de los regantes de Bardenas. Y para traer agua de boca, dicen, a Zaragoza. Yo no quiero agua del Pirineo en esas condiciones. Lo que sí debemos apuntarnos son las jetas de los fulanos que se han hecho la foto, con cara de satisfacción, anunciando inundar y desertizar un nuevo rincón de Aragón: Santiago Lanzuela (Gobierno de Aragón/PP), Tomás Sancho (Presidente de CHE) y Carlos Escartín (Director Gral de Obras Hidraúlicas/MAM). Que no se nos olviden, porque por donde pasan ya no crece la hierba.


¡Basta ya! José A. Domínguez      Cinco argumentos para no recrecer Yesa Juan José Marcén Letosa
Editorial marzo 1999

Sin duda febrero ha sido un mes fatídico en la alta montaña. Casi cuarenta muertos llevan ya rescatados en los Alpes, como consecuencia de los aludes de las últimas semanas. Dramatismo, horror, muertes e ingentes cantidades de recursos invertidos. Los medios de comunicación bien se han desplegado para ofrecer las imágenes más crudas. Pero no se ha hecho un análisis de las causas. ¿Le interesa a alguien reflexionar sobre la humanización de la alta montaña y los costes que ello acarrea? Por supuesto que no. Hay muchos intereses económicos de por medio.

Este asunto nos lleva a otro muy semejante en el Pirineo aragonés. Si no fueran pocos los valles sacrificados al asfalto y al hormigón, ahora pretenden destrozar también la Canal Roya y la Canal de Izas. Unos pretenden sacrificar Izas y salvaguardar Canal Roya. Otros pretenden machacar Canal Roya como sea. La cuestión es ampliar más y más las pistas de esquí. Incluso se anuncia un referendum en Canfranc para ver si los cuatrocientos vecinos apoyan el proyecto municipal. ¿Se puede permitir que unos pocos decidan por un patrimonio que no sólo les pertenece a ellos?


Editorial febrero 1999

El tiempo no pasa en balde y Boreas ya tiene un añito. Más o menos hemos estado en la actualidad ambiental aragonesa permanentemente, con las dificultades que conlleva ser novatos en esto de la tecnología cibernética. A pesar de ello y de no disponer de más recursos que los propios (la independencia tiene un precio), esperamos seguir aportando información y opinión. Saludamos a los que han leído o leen estas páginas y a los que nos han aportado materiales y documentos. Seguiremos en la brecha y ya sabéis que cualquier colaboración será bienvenida.


Editorial enero 1999

NUEVO AÑO, VIEJOS TEMAS

Comienza el 1999 arrastrando viejas polémicas. El sábado 9 de este mes, los miembros de COAGRET han organizado una marcha en contra del recrecimiento del embalse de Yesa, en Huesca. Y el sábado 30, también de enero, la Coordinadora de Itoiz, se manifestará en Pamplona. La lucha en contra de los grandes embalses, como son estos dos del Pirineo, se presenta ardua, pues el frente formado por regantes, cementeras e hidroeléctricos está bien repleto de políticos pusilánimes de miras bien cortas, que no les importa sepultar tierras y haciendas, gentes y futuro. A punto de acabar el siglo XX habría que trabajar por cambiar las mentalidades de los políticos de turno.

La lucha va a ser larga. Desde Boreas apoyaremos todo lo que podamos.
Editorial actual
Editoriales 2000

Editoriales 1998

 © 2000 Fundación Boreas