Naturaleza de Aragón > Buffon > Los Tres Reinos de la Naturaleza
hembras. Cuando están reunidos vuelan en bandadas por eneima de los abedules, ó bien si en el suelo no hay nieve se espareen en los campos que enel verano precedente bao producido centeno, avena ú otros granos de esta especie; y entonces es cuando las aves de Rapiña adiestradas a'l efecto trabajan con mucha utilidad.
EnCurlandia, LivoniayLituania hay otra manera de hacer esl nvza: sirvense para ello deun Urogallo hecho con una tela de color conveniente, henehidode heno ú de estopa, á lo que llaman en el país una balvana; átase esta bal vana á la extremidad de un palo, el cual se lija sobre un abedul cerca del lugar que estas aves han escogido para sus rilas amorosas, siendo el mes de abril, época de sus amores, el mas á propósito para esta caza. Apenas perciben la balvana se reúnen á su alrededor, se atacan y defienden primero como en chanza, mas luego se animan y baten realmente y con tal furor, que ya no oyen nada; de modo, que el cazador que está escondido allí cerca en su cabana, puede muy fácilmente cogerlos, sin tener á veces que disparar un tiro. Doméstica en el espacio de cinco ó seis meses lo que cazó de este modo, hasta el punto de que tomen la comida de la mano (I). En la primavera del año siguiente se sirven de estos animales domesticados en vez de balvanas para atraer los Urogallos silvestres, que vienen á atacarlos, batiéndose con ellos con tal encarnizamiento que ni un escopetazo los espanta. Vuelven todos los dias muy de mañana al lugar de la cita, permanecen allí basta la salida del sol y después se dispersan por bosques y matorrales para buscar su alimento. Sobre las tres de la tarde vuelven al misino paraje , donde permanecen hasta muy entrada la noche. Reúnense todos los dias del mismo modo, especialmente cuando hace buen tiempo, mientras dura la estación del amor, es decir, por espacio de tres ó cuatro semanas, mas cuando el tiempo es borrascoso se mantienen mas retirados.
Los Urogallos jóvenes tienen también su reunión partirular y su cita separada, donde se juntan en bandadas de cuarenta ó cincuenta, ejercitándose con corta diferencia como los viejos; pero tienen la voz mas débil, mas ronca, su sonido mas cortado, y parece que saltan con menos libertad. El tiempo de su reunión no suele durar mas que unos ocho dias y pasados estos, van á reunirse con los viejos.
Concluida la estación del amor, como se reúnen entonces con menos regularidad, es necesaria nueva industria para dirigirlos hacia el lado de la cabana del tirador. Muchos cazadores de á caballo forman un círculo mas ó menos dilatado, cuyo centro es la cabana; y acercándose insensiblemente y haciendo chasquear el látigo con oportunidad, hacen levantar los Urogallos, empujándolos de árbol en árbol hacia el lado del tirador, á quien advierten á voces si se hallan lejos, ó con un silbido si están muy cerca, aunque ya es de ver que esta caza solo puede tener buen éxito cuando el tirador ha dispuesto la cacería á tenor del conocimiento de la? costumbres y hábitos de aquellas aves. Cuando los Urogallos van volando de un árbol á otro, escogen con una ojeada prenta y segura las ramas capaces de sostenerlos, sin exceptuar fas verticales, que doblan con el peso de su cuerpo, quedando en una posición casi horizontal; de modo que pueden mantenerse en ellas por mas móviles que sean : cuando están parados atienden á su seguridad sin descuidarse; miran á todas partes, ponen el oido y alargan el cuello para reconocer si hay enemigos; cuando se creen muy seguros de las aves de Rapiña y de los cazadores empiezan á comer los capullos de los árboles por lo cual
(I) La índole de los Urogallos pequeños, difiere mucho de la de los grandes, que lejos de domesticarse cuando los cogen , rehusan hasta recibir el alimento.
el tirador inteligente procura colocar sus balvanas en las ramas flexibles, y ata á ellos im cordón que tira de cuando en cuando para que las balvanas imiten los movimientos y oscilaciones del Urogallo posado en una rama.
Además de esto se debe saber por experiencia que cuando hace un viento tuerte ha de dirigírsela cabeza de estas balvanas contra el aire, al paso que en tiempo de calma deben ponerse unas en frente <le otras. Cuando los Urogallos obligados por los cazadores del modo antedicho, vienen directamente á la cabana del tirador, este puede juzgar poruña observación fácil si se pararan ó no ó su alcance; si su vuelo es desigual , si se acercan y se alejan alternativamente sacudiendo las alas, puede estar seguro de que sino toda la manada, á lo menos algunos de ellos se posaran á su alrededor; por el contrario, si levantadas á corta distancia de la cabana toman un vuelo rápido y sostenido , debe discurrir que pasaran adelante sin detenerse.
Cuando los Urogallos se han posado al tiro del cazador , este lo advertirá por sus gritos reiterados hasta tres veces ó aun mas: debiéndose guardar de tirarles entonces con demasiada precipitación ; por el contrario, ha de permanecer inmóvil y sin hacer el menor ruido en su cabana, para darles tiempo de que hagan todas sus observaciones y el reconocimiento del terreno; después de lo que, cuando se hallen establecidos en sus ramas y empiezen á comer podrá tirarles y escoger á su gusto. Sin embargo, por mas numerosa que sea la manada, masque fuese de cincuenta y aun de ciento, no debe creer que matará mas que uno ó dos de un solo tiro; pues estas aves se separan al posarse y suelen esdoger cada una su árbol. Los árboles aislados son mas ventajosos que un bosque espeso; y esta caza es mucho mas fácil cuando se posan , que cuando permanecen en tierra: no obstante, sino hay nieve pueden ponerse algunas veces las balvanas y la cabana en los campos que han producido en el mismo año avena, centeno ó alforfón, cubriendo con paja la cabana: y siendo el dia á propósito suelen hacerse buenas cacerías; pues el mal tiempo dispersa á estas aves, obligándolas á esconderse é imposibilitando su persecución; pero el primer buen dia que le sigue la hace muy fácil, y un tirador bien colocado las reúne fácilmente con solo los reclamos y sin necesidad de que otros cazadores los ojeen hacia el lado de la cabana.
Aseguran que cuando estas aves vuelan en bandadas, llevan á su cabeza un macho viejo que las conduce cual experto gefe , haciéndoles evitar todos los lazos de los cazadores, de modo que en este caso es muy difícil atraerlas, y no queda otro recurso que el de desviar algunos dispersos.
La hora de esta caza es por lo regular desde que sale el sol hasta las diez; y por la larde desde la una hasta las cuatro: mas en otoño, cuando el tiempo está en calma y cubierto, la caza dura todo el dia sin interrupción , porque en este caso los Urogallos no suelen mudar de sitio. Puede cazárseles de este modo, es decir , empujándolos de un árbol á otro hasta que se aproxima el solsticio del invierno; mas después de este tiempo se hacen mas silvestres, mas desconliados y astutos, cambiando asimismo su domicilio acostumbrado, á menos que no se hallen detenidos por el rigor del frió ó por la abundancia de las nieves.
Hay quien dice haber notado que cuando los Urogallos se posan en la cima de los árboles y sobre sus tiernas ramas, es señal de buen tiempo; y que cuando se les ve bajar á las ramas inferiores y agacharse en ellas, es señal de borrasca. No baria mérito de estas observaciones de los cazadores, sino concordarsen ron la índole de aquellas aves, las que, según hemos dicho mas arriba, son al parecer muy susceptibles de las influencias del tiempo, y su grande sensibilidad en este punto pudiera elevarse, sin apartarnos de la ve-
Ã�ndice de páginas de ZoologÃa Aves.
Biblioteca ilustrada de Gaspar y Roig.
Los Tres Reinos de la Naturaleza.
Museo Pintoresco de Historia Natural.
Descripción completa de los animales, vejétales y minerales útiles y agradables:
su forma, instinto, costumbres, virtudes ó aplicaciones á la agricultura, la medicina y las artes en general, comprendiendo mayor número de géneros que en todas las obras publicadas hasta el dÃa.
Patrimonio natural de Aragón, Fauna Silvestre en Aragón, Zoologia, fauna, peces, anfÃbios, reptiles, aves, mamÃferos, ecologÃa, zoogeografÃa, Agua, humedales, rÃo, montaña, Flora, Botánica, hongos, micologÃa, Geologia, piedra, Ciencias Naturales. Naturaleza, tres reinos, patrimonio natural, riqueza biológica.
Autor: Francisco Javier Mendivil Navarro Fecha: 6 de abril de 2026 última revisión
Copyright 1996-2026 © All Rights Reserved Javier Mendivil Navarro, Aragón (España)
Aclaraciones o corregir errores por favor escrÃbenos
Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia (AIM) te presenta la riqueza natural de Aragón y el resto del mundo para que la consideres como un valioso patrimonio.
Para saber cómo utiliza Google la información de sitios web o aplicaciones de este sitio puedes visitar: PolÃtica de Cookies.