JUSTIFICACIÓN CIENTÍFICA DE LA PROPUESTA DE INICIACIÓN DEL PROCEDIMIENTO DE CATALOGACIÓN DEL MOLUSCO GASTERÓPODO

MELANOPSIS PENCHINATI BOURGUIGNAT, 1868

EN EL CATÁLOGO DE ESPECIES AMENAZADAS DE ARAGÓN

EN LA CATEGORÍA DE «SENSIBLE A LA ALTERACIÓN DE SU HÁBITAT»

(ZARAGOZA, 11 DE DICIEMBRE DE 1998)*

(*) Ramón Manuel Álvarez Halcón

miembro de la Sociedad Española de Malacología

C/ José Gutiérrez Abascal, 2

E-28006 Madrid


Informe adjunto a las instancias registradas en la Diputación General de Aragón el 11/12/1998 dirigidas a la Dirección General de Medio Natural de la DGA y al Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón (versión corregida).


POSICIÓN SISTEMÁTICA

La posición sistemática de Melanopsis penchinati Bourguignat, 1868, de acuerdo con la clasificación de Vaught (1989) es la siguiente:

 Filo: Mollusca
 Clase: Gastropoda
 Subclase: Prosobranchia
 Orden:  Mesogastropoda
 Superfamilia: Cerithioidea
 Familia:  Melanopsidae

Imágenes

 DISTRIBUCIÓN

El género Melanopsis Ferussac, 1807 es un taxón muy común en las aguas continentales cálidas del sur de Europa y norte de África, siendo su distribución mundial preferentemente circunmediterránea, aunque también habita en las antípodas de la península Ibérica. La especie Melanopsis penchinati fue citada por primera vez en «Agora en Aragón (España)» por Bourguignat en 1868, dedicando su nombre científico al Dr. Penchinat, si bien el famoso naturalista Mariano de la Paz Graells Agüera (1809-1898) dejó inédito el nombre de Melanopsis termorum para esta especie (Azpeitia Moros, 1929, p. 172). A partir de entonces fue citada por diversos autores durante el primer tercio del siglo XX (Azpeitia Moros, 1929, p. 172).

 El paleontólogo aragonés Florentino Azpeitia Moros (1859-1934), cuya dedicación a la malacología (Álvarez Halcón, 1997) le llevó a continuar la obra de su maestro el Dr. González-Hidalgo Rodríguez (1839-1923), realizó una exhaustiva revisión crítica del género Melanopsis (Azpeitia Moros, 1929) en la que analiza con detalle la descripción y la distribución de la especie Melanopsis penchinati (Azpeitia Moros, 1929, pp. 172-183; lám. III, figs. 66-75; lám. IV, figs. 76-90 y 96-100; lám. V, figs. 101-105, 111-115 y 121-125; y lám. XIII, figs. 321-323), concluyendo que la localidad citada por Bourguignat es errónea y que la especie es endémica de Alhama de Aragón (Zaragoza, España; coordenadas UTM 30TWL9372), encontrándose en estado fósil únicamente en una formación tobácea cuaternaria de Ateca (Zaragoza, España). En posteriores estudios científicos no se ha citado la especie Melanopsis penchinati en otro lugar del área de distribución del género Melanopsis

DISCUSIÓN TAXONÓMICA

El género Melanopsis Ferussac, 1807 es uno de los taxones históricamente más controvertidos en la sistemática de los moluscos debido al gran polimorfismo que presenta la concha, úni aquo;nueva escuela francesa» cuyo máximo representante era Jules René Bourguignat (1828-92), defendía en principio la tabula rasa para el estudio de los ejemplares y posteriormente proceder a la descripción de especies nuevas para la ciencia siempre que se reconozca al menos tres signos característicos constantes y de importancia, con lo cual el número de especies aumenta bastante, especialmente en grupos faunísticos con alta variabilidad morfológica como es el caso del género Melanopsis. Por otro lado, la escuela que a raíz del surgimiento de la anteriormente citada pasó a denominarse «escuela antigua» o «clásica», cuyo fiel representante era Georges Cuvier (1769-1832) y defendía la reunión de formas bajo una sola denominación o «especie única».

Los avances en las teorías y técnicas taxonómicas en el campo de la malacología del género Melanopsis, que además de la concha incluyen ya el estudio de las partes blandas (rádula, órganos internos, parásitos y material genético) que no se consideraba en la obra de Azpeitia Moros (1929), han permitido conocer mejor la sistemática de este grupo taxonómico pero no han podido evitar que la histórica disputa entre los autores que defienden la existencia de una única especie válida en el área mediterránea, a saber, Melanopsis praemorsa, siendo el resto ecotipos, y los autores que defienden la existencia de diversas especies.

La revisión del género Melanopsis realizada por Azpeitia Moros (1929) es considerada como una obra imprescindible en la materia para todo científico que desee introducirse en el estudio de dicho género, aunque su lectura debe realizarse teniendo en cuenta el desfase propio de una publicación ya antigua con respecto a los conocimientos posteriores y atendiendo al plan de la obra que el autor concibió. En relación con las dos escuelas de malacología, Azpeitia Moros se mostró muy crítico con la entonces «escuela moderna» o «nueva escuela francesa» y menos crítico, aunque tampoco estaba a favor de ella, con la entonces «escuela antigua» o «clásica».

Un error habitual cuando se estudia una obra antigua en el contexto de investigaciones actuales es contemplarla ahistóricamente. Desde el punto de vista científico, Azpeitia Moros era muy riguroso y escrupuloso a la hora de emitir valoraciones críticas, como demuestran sus revisiones de citas bibliográficas. El plan de la obra de Azpeitia Moros no debe ser concebido como un trabajo fruto de un nuevo estudio malacológico de una zona determinada ni como una simple recopilación de citas bibliográficas, sino como un amplio estudio monográfico de un controvertido género de molusco gasterópodo siguiendo el criterio taxonómico de aquella época de reunir en grupos las diferentes especies (vivientes y fósiles) citadas en los antecedentes bibliográficos, de manera que la extrema variabilidad intraespecífica de las especies del género Melanopsis quedaría explicada mediante su reunión en grupos en función de caracteres conquiliológicos diferenciales de las formas. El propio Azpeitia Moros (1929, p. 101) concedió poca importancia a las subdivisiones del género Melanopsis creadas anteriormente argumentando que “realmente no hacen gran falta”, si bien procuró atenerse a este método teniendo en cuenta lo que él denominó “afinidades naturales”, dada la necesidad de seguir un criterio sistemático.

Azpeitia Moros evitó crear nuevas especies de manera innecesaria, aunque lo hizo cuando lo consideraba conveniente (aunque sean ahora taxones legítimamente discutibles desde nuestra perspectiva), y es un grave error deducir que todas las especies que nombraba las consideraba válidas puesto que incluía todas la citadas en los antecedentes bibliográficos del área de estudio para realizar finalmente su revisión crítica. El estudio conquiliológico habitual en su época no es un motivo para desechar ahora, a la luz de los conocimientos actuales, todo el contenido de su monografía sobre el género Melanopsis.

No obstante, teniendo en cuenta toda esta problemática histórica sobre el género Melanopsis y ante la imposibilidad de delimitar fácilmente la validez taxonómica de ciertas especies del mismo, en Vidal-Abarca y Suárez (1985, pp. 135-136) no se consideró válida en principio la especie Melanopsis penchinati pero se afirmó que aun “dudando de su validez taxonómica, se trataría de un endemismo ibérico”, y en Vidal-Abarca Gutiérrez et al. (1986, p. 31) se recomendó el estudio exhaustivo del género. Este estudio se ha ido realizando en España mediante tesis doctorales, proyectos de investigación, artículos especializados y comunicaciones en congresos científicos por los siguientes investigadores o grupos de investigadores:

 - Dr. Cristian R. Altaba; Institut Mediterrani d'Estudis Avançats (CSIC-UIB), Ctra. Valldemossa, km. 7,5; 07017 Palma de Mallorca.
 - Dra. Ana Pujante Mora, Dr. Francisco Martínez-López, Dr. Celso Rodríguez Babio, Dr. A. Salvador Moya, Dr. J. F. Amela, Dra. Gloria Tapia Ortega, Dr. Enrique Carbonell-Baldoví y Dr. J. D. Acuña Hernández; Dpto. de Biología Animal, Facultad de Biología de la Universitat de València, c/ Dr. Moliner, 50; 46100 Burjassot (València).
 - Dr. D. M. A. Muñoz; Dpto. de Ciencias Morfológicas I, Universidad Complutense de Madrid; c/ Arcos de Jalón, s/n; 28037 Madrid.
 - Dr. A. Gallardo; Dpto. de Ecología, Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla; Avda. Reina Mercedes, s/n; 41012 Sevilla.

Asimismo, profesores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza realizaron un estudio sobre el dinamismo de la concha del género Melanopsis en las fuentes termales de Jaraba (Zaragoza, España) en el que llegaron a citar “por primera vez” el género Melanopsis “en el término de Jaraba (Zaragoza)” (Tutor, Sánchez-Isarria y Leuza Catalán, 1986, p. 165), desconociendo por completo la cita específica de esta localidad realizada por Navás (1925, p. 134) y Azpeitia Moros (1929, pp. 103-105). Sin entrar en detalles técnicos sobre el contenido de dicho trabajo y obviando la grave omisión cometida por los autores, cabe resaltar que una de sus conclusiones es plantearse la revisión taxonómica para el género Melanopsis. Sería interesante saber cuáles son los resultados de esa revisión taxonómica que se plantearon en 1986.

En el contexto de las investigaciones realizadas por un nutrido número de malacólogos de la Universitat de València, en el verano de 1988 se realizó un estudio comparativo entre dos poblaciones de Melanopsis de Alhama de Aragón y Jaraba (Zaragoza, España) en el que se da por válida la especie endémica Melanopsis penchinati en Alhama de Aragón y la especie Melanopsis praemorsa en Jaraba (Pujante, Martínez-López y Salvador, 1988). En dicho estudio se analizaron los parámetros físico-químicos de las aguas termales, se estudiaron las rádulas de los animales mediante el microscopio electrónico de barrido y se estudió la biometría de las conchas y de las rádulas. La conclusión final del estudio fue la siguiente: A la vista de los resultados obtenidos y a falta de realizar investigaciones sobre la anatomía interna de las especies consideradas, pensamos que las diferencias que existen a nivel de la morfología de la concha y de la rádula, permiten creer que nos hallamos ante dos especies distintas. Sobre el resto de las especies citadas en la obra de Azpeitia Moros (1929) en Alhama de Aragón (un total de 15 especies, incluida Melanopsis penchinati) y en Jaraba (un total de 6 especies, incluida Melanopsis praemorsa), los autores del trabajo no aclaran mucho, aunque confirman un gran gradiente de variabilidad en la morfología externa de la concha de los ejemplares de Melanopsis praemorsa y consideran que existe una variabilidad intraespecífica. En un trabajo anterior se consideró válida la especie Melanopsis subcostulata Pallary, 1912 en Alhama de Aragón (Martínez-López, Pujante Mora y Rodríguez Babio, 1987). Las muestras recogidas de Melanopsis penchinati por estos expertos continúan siendo objeto de estudios científicos (Pujante, Tapia y Martínez-López, 1992).

Unos autores consideran que la interpretación taxonómica de las especies del género Melanopsis es muy difícil debido al alto grado de variación de los caracteres morfológicos de la concha, que a nivel poblacional se observa en series de variación morfológica gradual, y que las diferencias de los taxones descritos son esencialmente alopátricos, de manera que existiría una única «superespecie» circunmediterránea denominada Melanopsis praemorsa (Linneo, 1758) y el resto serían subespecies y «aloespecies» de ella (Acuña y Muñoz, 1994). Otros autores consideran que no existe tal «superespecie» y que es preciso diferenciar ciertos rasgos específicos, aceptando así la existencia de unas 40 especies en la región mediterránea (Altaba, 1995 y 1996).

En resumen, la discusión taxonómica de la especie Melanopsis penchinati está todavía abierta en la comunidad científica de expertos en malacología, siendo de especial importancia los estudios biológicos y paleontológicos sobre la evolución biológica del género (Glaubrecht, 1996).

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