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ICTIOLOGÍA O TRATADO DE LOS PECES
1 tienen los radios de la dorsal y anal prolongados en forma de filamentos y que presentan otro carácter mucho mas marcado en las vellosidades espesas que tienen delaule de los dientes faríngeos superiores.
Las gírelas tienen la cabeza enteramente desnuda; la boca pequeña y los dientes cónicos y rectos en las mandíbulas; pueden distinguirse fácilmente de los denominados anampses, que no tienen en cada mandíbula sino dos dientes comprimidos, cortantes, en-corbados y salientes fuera de la boca.
Los razones clasificados entre las corifenas antes de Mr. Cuvier son peces muy semejantes á los labros y á las geriolas: pero se dan á conocer fácilmente por la altura de su perlil vertical.
Los cromis y \osehiclas tienen en ambas mandíbu-bulas los dientes en forma de carda y los cromis se distinguen particularmente de los segundos en tener una lila exterior de dientes mas fuertes.
Todos esos peces tienen una dorsal sostenida en su
Íiarte anterior por numerosos radios espinosos, pero os que cuando mas no tienen sínodos radíos; pero por lo general flexibles en la parte anterior de la dorsal , constituyen los géneros quelion y malacanto: unos de estos tienen el opérculo como los labros, y los oíros una pequeña espina.
Después de todas esas divisiones genéricas es preciso incluir también entre los labroideos un grupo ó tribu particular, la de los escaros, notables por sus intermaxilares convexos, redondos y guarnecidos de dientes dispuestos como escamas en la parte externa y convexa de la mandibula. Conviene ademas distinguir en esta tribu los caliodontes, cuyos dientes laterales de la mandíbula superior son puntiagudos y se presentan separados, con una fila interna de otros mas pequeños; y finalmente los clasificados con el nombre de odax, cuyos abultados labios cubren mandíbulas óseas y dentadas , como las de los escaros, pero planas y no arqueadas y cuyos dientes faríngeos son semejantes á los de los labros.
GÉNERO LABRO.
Los peces reunidos en el género inoro se distinguen por su forma ovalada, elegante y regular, y por sus labios gruesos y carnosos. Son estos al parecer dobles en la mandibula superior, porque la piel de los subor-bitales y de los huesos de la nariz pasa mas allá del borde de esas piezas oseas , y se prolonga en forma de colgajo sobre la extremidad del hocico cuando la boca esta cerrada.
El opérculo, el preopérculo y él subopérculo son escamosos; el limbo del preopérculo y el interopérculo se presentan generalmente desnudos en las especies de las costas francesas y lo mismo sucede con los su-borbitales y ]a parte anterior frontal. En los bordes de las piezasoperaulares no tienen ni espinas, ni dentelladuras; los dientes son fuertes, cónicos, y largos en las extremidades de las mandíbulas y hay algunas especies exóticas que en la mandíbula superior cerca del ángulo presentan un diente, cuya punta se encorva hacia adelante.
Los radios espinosos de la dorsal son por lo general mas numerosos que los blandos, las espinas anales cortas y gruesas; una tira carnosa pasa por lo regular mas allá de la punta de cada radio , y este es el carácter que Linneo expresaba por las palabras: pinna dorsalís ramentaca; pero ese autor y sus discípulos particularmente daban demasiada extensión é importancia a ese carácter.
Las costas del Mediterráneo alimentan un considerable número de especies de este género, de las cuales unas le son enteramente propias y otro pequeño número le son comunes con el Océano. Una sola especie hasta el presente es la que no ha sido vista sino
i en las costas septentrionales de Europa, distinguién-! dose por lo numeroso de los individuos que la componen y por sus muchas variedades de las cuales algunas brillan con los colores mas vivos. Esta especie se remonta hacia el Norte hasta las costas de Noruega; pero al parecer no llega á la altura de Islandia; pues ni Mohr, ni Jaber ni ningún otro autor mas moderno han hecho mención de ella.
Aliméntanse todos estos peces de pequeños mariscos cuyas duras conchas pueden fácilmente romper por laaccionde lospoderosos dientes deque sus faríngeos están armados. Viven reunidos, pero sin formar numerosas bandadas, al abrigo de escarpadas rocas y resguardadas del impulso violento del oleaje.
No se sabe que estos peces lleguen á adquirir grandes dimensiones, y su carne blanca y compacta es apreciada en todas partes como alimento tan sano, como agradable.
Ya se ha dicho que todos esos peces brillan con los mas hermosos colores, distinguiéndose algunos por sus matices verdes amarillos y encarnados por cuya raíon les han dado en algunos países el nombre de loros de mar. En algunas costas francesas los llaman vieille de mer y en general todos los pescadores del Mediterráneo los distinguen con la denominación de rouquíé (roqueros), palabra que sin duda tiene analogía con la de rocas que es el sitio en que suelen habitar. También suelen llamarlos tours, tordou ó torda nombre que viene áser genérico en el idioma de los pescadorts pues agregan á el diversos epítetos que caracterizan la especie como tordu sera , tordou blou, etc.
Evidente es la etimología de esa palabra tourd procedente de la latina turdus aplicada frecuentemente por los autores antiguos á un pez del Mediterráneo que probablemente pertenecería á una de las especies de nuestros labios, pero cuya determinación específica es imposible hacer en la actualidad. Por otra parte se ve que por esta palabra han sido traducidos los nombres de los peces que los griegos designaban con las denominaciones de xi*a.i¡¦nnifs o «¿Síi^os y que Aristóteles citó como peces que habitaban entre las rocas y cambiaban de color según las estaciones: siendo negros en invierno y blancos en verano. Eliano reproduce esa misma idea nombrando el pez »¿3"«^o5 y el *i«a,o, y Numenio citado por Ateneo hace lo mismo dando al xóss^0i el epíteto ¡uKarzl^t, {de color negro), njUuJjc*, es decir moteado de diverso color al
MJtXjf.
Abundan los labros en el Mediterráneo y en el Océano; pero son pocas las especies de ellos que se encuentran entre ¡os peces intertropicales, donde precisamente las gírelas están repai tidas con mayor profusión.
Se dará principio á la enumeración de nuestras especies por la del Océano, donde es muy abundante, aunque al parecer no fue conocida de Linneo. En seguida se hará la descripción de las especies del Mediterráneo y se tratará por último de las exóticas.
LORO DE MAR
(Labrus Bergylta).
Los pescadores de las costas de Normandia y los de Bretaña conocen muchas variedades de color de esta especie di-tinguién lolas con un epíteto que denota el predominio del color que en ellas campea. Cuando todo el pez es únicamente de color de aceituna, lo llaman vieiíle (vieja); si sobre este color predomina el encarnado, le añaden esa denominación y por último reservan el nombre de loro de mar á la variedad que sobre un fondo verde presenta á manera de una red de rojo subido ó de color de ladrillo. Habiendo examinado un gran número de esas diversas variedades ase-