Zoología. Peces. Los Tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 5. Página 359.

Buffon Los Tres Reinos de la Naturaleza

Naturaleza de Aragón > Buffon > Los Tres Reinos de la Naturaleza

ictiología o tratado de los peces. 359

se dirige hacia la pacte posterior; las pectorales son puntiagudas y la caudal ovalada ; la dorsal y anal muy largas, pero lo mas notable de este pez son las líneas de poros que surcan su piel en distintas direcciones; es de color moreno en la parte superior y blanco plata en los costados y vientre; tiene seis pulgadas de longitud; no tiene escamas: cuando se le persigue se oculta en la arena y puede comerse cuidando de quitar el hígado al guisarle, puesto que es un veneno muy activo, y aseguran algunos naturalistas que su mordedura produce agudos dofbres.

BATRACOIDE POROSO

(Valenc.)

La calilicacion que damos á este especie indica desde luego la semejanza que tiene con el anterior, del cualdiliere solo en ser mas escasas ¡as lineas porosas de su piel; habita en los bancos arenosos ó entre las piedras; se nutre con sardinas; en algunos puntos, particularmente en Valparaiso le comen cuidando de pelarle antes; la picadura que puede dar con el aguijón de su opérculo es muy dolorosa; y nada tan lentamente que casi puede cogérsele con la mano.

LABROIDEOS.

Artedí tomó de los antiguos autores latinos la de- I nominación de labro para designar uno de los gene- I ros de aclanlopterigios. Encuéntrase efectivamente citado ese nombre en las obras de Plinio refiriéndose aun pez de que Ovidio habia hablado en un pasaje que no se ha conservado hasta nuestros dias. Pero puede aun verse en las Metamorfosis del mismo poeta otra aplicación de esta palabra (Et placentem cauda la-brum. (I..xxxii, c. ti)— Etpatre Diclwo, sed matre Laconide nati.—Labros et Agriodos, et acutee vocis Hylactor. (I. iii. v. 224.) para expresar el ímpetu y la voracidad de un perro.

No se sabe por lo tanto si en los versos que Plinio citaba se empleaba la palabra labrum en el mismo sentido, ó si como Artedi presume solo se hacia uso de ella para expresar un género de peces notable por sus labios gruesos y prominentes. El epíteto que Plinio le aplica no confirma esa suposición , que por otra parte es contraria al sentido que le dan todos los gramáticos.

Hay además la circunstancia de no volverse á encontrar repetida esa palabra en ningún otro autor antiguo, lo cual induce á creer que tal vez fue inventada por aquel poeta, que estaría indudablemente muy lejos de querer desiguar con ella una especie particular. De todas maneras es palabra que habiéndola usado Artedi ha quedado ya consagrada en la ictiologia, y sirve para designar peces de labios gruesos, carnosos, prominentes, plegados, parecidos todos mutuamente y que según el sistama de Cuvier componen una familia distinguida con el nombre de laoroideos. Este género tal cual Artedi lo habia entendido comprendía peces procedentes en su mayor parte del Mediterráneo , que tenían la membrana branquióstega sostenida por seis radios; dientes fuertes en las mandíbulas; dos placas óseas y dentadas en los faríngeos superiores, y otra en los inferioros; la lengua y el paladar lisos, cubiertos con los labios carnosos y gruesos ; los radios de la dorsal de naturaleza espinosa y blanda y la membrana que une los primeros prolongada en filamento carnoso cerca de la punta de cada espina: finalmente, á todos esos caracteres anadia Arte-di la circunstancia de que carecían absolutamente de apéndices pílóricos y de que el cuerpo estaba cubierto de grandes escamas lisas y blandas.

Comprendía ese género nueve especies que todas, salvo la octava, están bastante afines para poder componer un grupo natural. Cierto es sin embargo que la octava no tenia ninguno de los caracteres que acaban de mencionarse, pero Artedi no la introdujo en el género sino por equivocación como ya se ha hecho ver en el artículo del serranus hepatus.

Ese número de especies parece aumentarse en la sinonimia, pero hay que tener presente que el autor se fue separando en lo tocante á la sinonimia de los

caracteres que había establecido para el género: asf es que su labro soíus rubescens cauda bifurca es uno de los que se han designado en esta obra con el nombre de serranos; el lahruspulchre varius,pmnis pec-toralibus in extrema rolundis, está en Artedi reproducido por segunda vez en su labrus rostro sursum re/lexo cauda in extremo circulan,, y el labrus ex purpures, viridi cceruleset nigro varius ,no es mas queuna tercera repetición del mismo. Por lo tocante á la especie número 9, que se ha convertido en el la-bruscynadus de Linneo, hay que advertir que es muy difícil de conocer, que por el acumulamiento de sinónimos que se hallan reunidos en ella puede decirse que parece un ser imaginario que solo por su parte característica podria aproximarse al labro número 10, convertido posteriormente en el labrus mixlus del Systema naturce.

Linneo en su décima edición dio nuevo incremento I á la confusión introducida por Artedi, y asi es que en esta obra se han suprimido muchas de las especies 1 de labros introducidas por aquel naturalista. A cuarenta llegaron las que él introdujo, y de ellas se ha ¦ hecho ya mención en esta obra, de algunas que con mas ó menos exactitud pueden figurar entre los per-, coideos; de una muy inmediata á los pristipomos y ¡ hemulones, y finalmente, de otra que probablemente I pertenecerá á la familia de los peces faríngeos la-berentiformes de los cuales no se tienen aun mas que ideas muy vagas é inciertas.

Eliminánse también en esta obra del género labro los denominados marginalis y ferrugineus que no tienen mas que dos radios espinosos en la dorsal, y que deben pertenecer á un mismo género, inmediato tal vez á los malacantos y cuyos caracteres se establecerán cuando baya ocasión de poder examinar esas especies. Otro tanto puede decirse del labrus linearis que tiene un carácter enteramente opuesto y muy extraordinario en el gran grupo de los acantopterigios: de los veinte y un radios de su dorsal solo el último es blando y los demás todos son espinosos.

Linneo hizo todavía dos adiciones mas al publicar la duodécima edición de su obra ; pero tampoco procedió exactamente al hacerlas, pues de los dos peces que Garden le bahía dadoá conocer,el uno, el labrus chromis, es de la familia de los cienoideos y del género pogonias, y el otro, su labrus hiatula, es indeterminable. En el mismo caso se halla el labrus gri-seus tomado de Catesby, siendo imposible que la falta de pectorales no sea efecto de una mutilación.

Si todavía se eliminan algunas otras especies que no son mas , según se demostrará en el curso de esta historia, que puras repeticiones, quedaría reducido el número de los labroideos conocidos por Linneo á unas veinte especies de labros tales cual Artedi los ha caracterizado; pero ese número podria aumentarse