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Zoología. Batracios o ranas. Página 524. Tomo 4. Los Tres Reinos de la Naturaleza.

Buffon Los Tres Reinos de la Naturaleza



NATURALEZA.ZOOLOGA,

mos al hablar de la vida intra y extra-uterina en los reptiles. .

Claro est que el naturalista no debe limitarse simplemente a estudiar las transformaciones exteriores, pues las interiores han de ser no menos interesantes y trascendentales por cuanto parece que todas las funciones se modifican en sus rganos y en sus usos. En punto al movimiento, sabemos ya que varia considerablemente, pues hasta varia de carcter la natacin. Lo propio sucede con los rganos de los sentidos, pues el renacuajo principia por ser realmente ciego, el odo solo puede recoger al parecer los movimientos vibrtiles comunicados al agua, etc., etc. Por lo que hace los rganos de la nutricin bastar decir que el renacuajo es herbvoro y el batracio perfecto carnvoro; que aquel respira por medio de branquias y este por pulmones, para que se comprenda si habrn tenido no que ser profundas las alteraciones orgnicas.

Cuando describamos el gnero Pseudis daremos algunos pormenores sobre esa pretendida rana que se transformaba en pez. Acerca del sapo comadrn y de la pipa sapo de Surinam nos remitimos lo dicho tn la pg. 40, col. 1.a, y la respectiva descripcin de las especies. Por ltimo, para poder dar punto todo lo relativo las funciones de generacin de los anuros nos resta que entrar todava en varias consideraciones sobre la fosforescencia de algunos batracios y sobre las pretendidas lluvias de sapos y de ranas.

Cuanto vamos decir sobre la fosforescencia de algunos batracios lo extractamos de un artculo que Enrique Boi, hermano del clebre viajero naturalista que muri durante su viaje Java, consign en 1827 en el peridico que publica Oken, ( porlo menos publicaba hace pocos aos) con el nombre de Isis. El hermano del autor anunci en una carta, fechada en el Cabo, que habia en el Stellenboscb ranas sapos de piel brillante fosforescente durante la noche; y luego E. Boi encontr en un manuscrito de la biblioteca del jardn botnico de Copenhague , una observacin anloga de Daniel Rolauder, discpulo de Linneo, inserta en el Diarium surina-micum quod sub itinere extico conscripsit. Dice Rolander que en una noche muy clara del mes de noviembre, sealando el termmetro 26., principi oir un ruido muy desagradable, que resonaba principalmente en los dias oscuros y nebulosos y en las tardes lluviosas. Encontradas eran las opiniones acerca del animal que le despeda, atribuyndole unos lagartos grandes serpientes, otros aves nocturnas insectos afines de las langostas, y por ltimo algunos ciertas especies de ranas. Dirigise entonces al sitio de donde parta la atroz gritera y pudo observar que debajo de todas las tejas de madera habia un considerable nmero de ranas. Naturalmente trat de apoderarse de algunas de ellas, pero como, si no podan huir, se cubra sucuerpode un humor, glutinoso blanquecino, segn afirmaban los negros era un verdadero veneno, se puso un guante para conseguirlo, convencindose de que aquella sustancia era inodora, espesa inocente. A la noche siguiente entr en el edificio, y asegura que pareca iluminado por un fuego fatuo amarillento (quasi ig-ne flavescente fatuo illustrabatur), conforme tuvo ocasin de observar muchas veces. A su decir depende esto del modo con que producen sus gritos, y se expresa asi: Cujus riptus amplus flavo mcat, ut illum nter crepitandum alternis claudendo et ape-riendo, quasi ignem flavum vomere videantur. El mismo autor describe este reptil con el nombre de Rana crepitans, pero no la han admitido los autores, sospechndose si ser probablemente una hila.

Los peridicos y la correspondencia de las sociedades cientilicas y literarias han hecho mencin de

si muy diluido se debilita y acaba por desaparecer. Lo propio acontece si se evapora suavemente sequedad, sin el auxilio del calor, porque aun cuando se le disuelva de nuevo en el agua, no recobra ya su poder vivificativo.4. Saturado de agua el huevo, no sirve ya para la fecundacin, y por lo visto la disminucin de esta facultad es proporcional su permanencia en el lquido. 5. Extrados del cuerpo del reptil los huevos pierden progresivamente su estado normal, si bien este gnero de alteracin no se hace sensible hasta las veinte y cuatro horas, una temperatura de 12 t5C. 6. El mismo esper-ma sufre modificaciones anlogas, pues se vuelve inerte medida que mueren los animlculos. El efecto total se observa hacia las treinta horas de la preparacin, por mas que ja principie obrar las diez doce horas. 7. Destilando bajas temperaturas el lquido fecundante, la parte de vapor es completamente inerte, mientras que el residuo conserva todas sus propiedades. 8." La descarga explosin de una botella de Leiden mata los animlculos y destruye la facultad prolfica del liquido que les contiene. 9. Un filtro suficientemente doblado, detiene todos los animlculos; y asi es que el lquido que fluye no sirve para vivificar los huevos, al paso que el que conserva produce al contraro los resultados peculiares del fluido seminal.(0. El nmero de huevos fecundados es siempre inferior la cantidad de animlculos que se emplea, y si comparamos los experimentos de Spallanzani con la cifra que expresa el nmero de animlculos de un lquido fecundante ya muy diluido, quedaremos convencidos de que no hay exageracin en su resultado.11. La fecundacin do los huevos no se puede verificar mientras estn en el ovario, hecho sobre el cual insistimos, por sus consecuencias relativamente la clase de los mamferos.

Los antiguos conocan ya la generacin de los batracios y sus metamorfosis, segn se desprende del siguiente pasaje de Ovidio en el libro xv, v. 375, de sus Metamorfosis.

Semina limus habet virides renerantia ranas, Et general truncaspedibus, inoxapta Datando Crura dat, utque eadem sint longis saltibus apta, Posterior superat partes men sura priores.

Posteriormente Roesel, Swammerdamm , Leeu-wenboek, Nollet, Raumur y sobre todo el clebre Spallanzani contribuyeron los adelantamientos de este punto de la filosiologa , hasta dejarla casi la altura en que hoy se encuentra.

Vistos ya los fenmenos que pasan hasta la fecundacin de los huevos ; resta ahora decir que en uno de los puntos del vitelo hay una mancha negruzca germen que aumenta en volumen para envolver la materia alible. Esta esferita se abulta en uno de sus lados separndose recprocamente sus bordes para formar una media luna que se extiende y presenta un corpsculo prolongado en el cual se distinguen por una parte los rudimentos de la mdula espinal, y por otra, que es en la mas saliente, el cuerpo amarillo encerrado en un saco que se hincha y se convierte en un pequeo estmago, el cual se alarga luego en un tubo digestivo contorneado en espiral. Vese tambin en una de las extremidades una especie de cabeza redondeada informe, y en la otra una parte mas tenue, ligeramente aplanada en sentido inverso para servir de cola. El embrin toda vez un poco mas desarrollado, rompe la cascara membrancea que le contenia y nada en el agua con grande agilidad afectando transitoriamente la forma de un pez. No seguiremos ahora paso paso las transformaciones que sufren paulatinamente los renacuajos para llegar su ltimo estado, porque ya las expusi-