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Zoología. Batracios o ranas. Urodelos. Página 582. Tomo 4. Los Tres Reinos de la Naturaleza.

Buffon Los Tres Reinos de la Naturaleza

Autor: Francisco Javier Mendivil Navarro Fecha: 6 de junio de 2021 última revisión



LOS TRES REINOS DE LA NATURALEZA.ZOOLOGA.

1.a ESPECIE SALAMANDRA MACULOSA

(Laurenti.)

Sinonimia : Este nombre Salamandra se encuentra en las obras de los autores griegos y latinos mas antiguos, como Aristteles, Elieno, Nicander, Pliuio, etc. A continuacin ponemos por orden cronolgico los nombres de los autores que han descrito mencionado esta especie que es el tipo de los batracios de esta familia : Matthioli (1569), Ferrando lmperati (1599), Schenckfeldt (1605), Conrado Gesner (1620), Ulises Aldrovandi (1637), Gualterio Charle-ton (1667), Adn Olearius (1674), J. P. Wurf-bain (1685), Rav (1694), Claudio Perrault (1699), Oligerio jarohrrus (1699), Juan Jons-ton (1718), M. B. Valenlini (1720). P. S. Mu-pertuis (1727), C. F. Dufav (1729), Juan Scheuchzer (1733), Alberto Seba (1740), Carlos Owen (1742), Juan D. Mever, Linneo i l'i'.l v 1751), Zinn (1757), Roesel (1758), Jos. Nic. Laurenti (1768), L. J. M. Daubeuton (1781), B. G. Lacpde (1788), Razoumowski (1789), Bonnaterre (1790) quien describe las partidas confundindolas o tomndolas por orejas, Gmelin (1790), Jorge Shaw (1792 y 1809), J. Gottl. Schneider (1797. J. M. Beclsteiu (1798), F. P. Schranck (1798), P. A. Latreille (1800), F. M. Daudin (1805), Wolfs Sturm. (1810), M. Cvpel (1811), Blas Merrem (1820), G. A. Gold-fuss (1820), Fitzinger (1826), Ad. Federico Funck (1827), Hiplito Cloquet (1827), C. T. Siebold (1828), von Aliena (1829), J. C. Gra-vcnhorst (1829), J. S. Waglier (1830), Ed. Grillith (1851), Gachet (1853), Bory de St. Vincent (1835). Carlos Schreibers (1855), Antonio Dugs (1833), C. Bonaparte (1837), J. J. Tschudi (1858), J. L. Grav (1850), y Alfredo Duges (1852).

Caracteres : Cuerpo negro, verrugoso, con grandes manchas amarillas irregulares, repartidas por la cabeza, el dorso, los costados, las patas , y la cola; con gruesas partidas , amarillas en gran parte, y con poros muy distintos; costados con tuberosidades crptosas.

Esta salamandra, conocida desde los tiempos mas remotos; tiene primera vista todo el aspecto de un lagarto con la piel desnuda sin escamas. Tambin se parece algn tanto los geckos, y por eso los autores antiguos la colocaron cerca de estos saurios, y el mismo Linneo la incluy en el gnero Lacerta. A pesar de eso, es un verdadero batracio, como lo demuestra toda su organizacin , principalmente su fecundacin, su origen y sus metamorfosis, que han sido estudiadas con el mayor esmero, y especialmente por los seores Funk y Gravenhorst.

Los individuos de esta especie varian sobremanera no solo por su talla , su peso y su volumen, sino tambin setrun la edad, el sexo y las diversas pocas del ao. H aqu el origen de las diversas variedades que e han admitido, pero entre estas solo tres son las principales y que deben darse conocer. La variedad A. tiene redondeada terminada hacia la nuca la gran mancha amarilla de la partida; y la B. la presenta continuada lo largo de las partes laterales del dorso en dos fajas amarillas que se prolongan veces hasta por la cola , si bien lo regular es que se hallen interrumpidas, y que ni siquiera se enlacen con

la gran mancha de la partida. En la C. las mancha: amarillas son redondas, estn muy esparcidas, distribuidas con simetra, y las manchas amarillas de las partidas se hallan igualmente aishdas por detrs. Se cita tambin un individuo, cogido en los alrededores de Roma, enteramente amarillo con una lnea negra dorsal y otra cada lado, una mancha negra en cada partida y varias manchas tambin negras en los miembros.

De los poros y glndulas de su piel fluye un lquido viscoso, blanquecino y nauseabundo, cuando el animal teme algn peligro. Si se las comprime exprime salta el fluido algunos centmetros de distancia , fluido que causa tal repugnancia los perros, que les promueve al iustante una salivacin abundante y espumosa.

Se conocen individuos que llegan medir un palmo y hasta un pi de longitud. Se la ha observado en casi toda la Europa meridional y septentrional segn las alturas, porque busca las regiones frias y templadas y vive tambin en Argel. Las tenemos en Espaa , y timbien las hay en Alemania, en Hungra, Austria", Turqua , Italia , etc. No es muy comn en os alrededores de Pars, pero si en los de Ran y de Vannes (Bretaa). Las salamandras terrestres se renen en gran cantidad en los mismos lugares, si bien no salen de sus oscuras madrigueras sino de noche, tal vez por la madrugada, y aun asi solo cuando el aire est hinedo , el tiempo es lluvioso.

La salamandra terrestre apenas va al agua fuera de la poca de la fecundacin. Todo induce presumir que entonces es cuando se observa un nmero tan considerable llamado, como los sapos, desempear la importante funcin en un medio muy diferente del que habitan durante la mayor parte de su vida, y menudo una distancia harto considerable de las aguas las cuales les dirige todos el instinto:

Hoy da est puesto fuera de uuda que las salamandras terrestres son ovovivparas, que sus huevos han sido fecundados en el interior del cuerpo, y que por lo tanto ha debido penetrar en l el humor proltico. Como en el macho no se ve rgano exterior que pueda introducirse en la cloaca de la hembra, es de suponer que en la reunin de los sexos se aplican unos contra otros los labios hinchados de la cloaca que se presentan muy salientes en dicha poca as en los machos como en las hembras. Tal vez tambin el lquido seminal del macho abandonado en el agua, que le servira de vehculo, es absorbido por la especie de vulva entumecida de la hembra. En tal caso tendra esta fecundacin mucha analoga con la de las plantas dioicas, en las cuales el estigma recibe y trasmite los ovarios, por el intermedio del aire , el polen el polvillo de los rganos masculinos.

Como la fecundacin no se verifica mas que en una poca, y sin embargo de eso van deponiendo sucesivamente por mas de veinte dias las salamandras pequeuelos vivos provistos ya de sus branquias muy desarrolladas , se ha supuesto que se verificaba en estos reptiles una especie de superfetacion , que el lquido seminal, conservado en el interior, va vivificando los huevos de un modo sucesivo medida que llegan los oviductos. Tal es la opinin de Rathke, muy admisible, por cierto. La historia del desarrollo de las salamandras ha sido completamente seguido y representado por Funk y por Gravenhorst, quien por su parte dio mas pormenores sobre los puntos de vista histrico y fisiolgico. Fundndose este ltimo autor en muchas observaciones, saca por conclusin que, supuesto que se han encontrado constantemente en una misma hembra huevos no fecundados, otros en un estado mas menos avanzado de desarrollo, y or lin renacuajos prontos nacer con sus branquias, ha sido menester que el lquido prohTiro introducido, se conservase en el interior lin de Iqcundar tueca-