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esconde en galerías subterráneas, á dos ó tres pies de profundidad, permaneciendo allí todo el dia hasta la perfecta madurez de los huevos.
Ahora vamos á tomar de Wagler algunas otras noticias, que le comunicó el Dr. Luis Agassiz , naturalista tan celoso como hábil zoólogo y anatómico. En el mes de abril observó por vez primera este animal al arrancar una raiz de tusílago conocida en España con el nombre vulgar de uña de caballo. Estaba agazapado entre las raices, á un pié de profundidad, en un terreno margoso, compacto y húmedo. Mas adelante encontró otros muchos á mas de dos píes de profundidad, y tan rodeados de tierra que parecía estuviese amoldada sobre su cuerpo, sin el menor rastro del camino por donde hubiese podido llegar el animal á aquel retiro. Eran todas hembras , dice el Dr. Agassiz, pero Duméril y Wagler eslán persuadidos de que eran hembras; sus muslos estaban guarnecidos por sus huevos amarillos, cada uno de los cuales forma una especie de saquito retenido por filamentos cortos y flexibles, de suerle que se les podia mover. La masa del saco venia á ser una clara con-densada que en general envuelve á la freza de rana, si bien figurando las cuentas de un rosario.
El autor añade: Es probable que se verifique la reproducción como en el sapo de vientre de color de fuego, cogiendo el macho á la hembra á falla de lomos y fecundándola en esta posición. Al verificarse el parto va colocando el rosario alrededor de los muslos , las mas de las veces en ambas, en forma de número 8, y á veces en una sola.
Durante los primeros dias después de la puesta no ofrecen los huevos ninguna parte distinta; son simples glóbulos ovales , amarillos, de un cuarto de linea de diámetro; ¡pero luego se observan en la cubierta dos punios oscuros que son los ojos. Pasado algún tiempo se (vuelven completamente transparentes los huevos, distinguiéndose mejor las diversas parles del animal que contienen, tales como la boca, ¡a nariz, y la cola del renacuajo replegada y aplicada alrededor del vientre. En seguida se perciben los movimientos del corazón y la circulación; disminuye la cantidad de yema y crecen los movimiontos del pequeño animal, verificados con viveza y á sacudidas.
A las tres semanas tenían los huevos el tamaño do un pequeño guisante, las películas que les envolvían se rompían á consecuencia de los esfuerzos de los renacuajos que se agitaban de continuo; y la madre (ó el padre) inquieta trataba de desembarazarse de estos huevos. Agassiz introdujo en agua los huevos, y muy pronto rompieron sus cubiertas los renacuaji-llos saliendo con rapidez , pero luego se detenían y se echaban á nadar sirviéndose de la cola como de un palo de virar. Los huevos que no recibían el contacto del líquido también daban renacuajos, pero se morían estos en seguida, aun cuando se les echara al instante al agua.
DÉCIMO CUARTO GENERO.
SCAPHIOPUS.
(Holhroock.)
Caracteres : Vértice rugoso; lengua disco-oval , libre y débilmente escotada en su borde posterior; dos grupos de dienles en el vómer entre las averturas nasales; tímpano distinto; trompas de Eustaquio de tamaño medio; cuatro dedos anteriores reunidos en su base por una membrana natatoria; sin rudimento del pulgar al exterior; pies completamente palmeados, y un espolón aplanado, cortante en la raiz del primer dedo, un saco vocal infra-gular en los ma-
manchada de negruzco sobre un fondo verde, cuando vivo, agrisado después de muerto.
XIII GENERO —ALYTES.
(Wagler.)
Caracteres: Lengua circular, gruesa, entera, adherente, con algunos surcos longitudinales; dientes palatinos detrás de las aberturas nasales, en una larga fila trasversa interrumpida en medio; tímpano distinto; trompas de Eustaquio muy pequeñas; cuatro dedos anteriores libres, y los posteriores reunidos en parte poruña gruesa membrana ; la eminencia del primer cuneiforme se presenta bajo la forma de un tuber-culito ; sin sacos vocales debajo de la garganta; apólisis trasversas del sacro dilatadas en paletas triangulares.
Los alites (ayvr,,,-, ligator, lietor, por alusión al entrelazamiento de sus huevos) formaban parte de los sapos , de los cuales les alejó con razón Wagler, pues se diferencian de ellos por su lengua y por la disposición de sus dientes. También Merrem habia segregado al Bulo obstetricans, ó sea a los alites de hoy, mas para incluirlos en el género Bombinator, A pesar de que no presenta ninguno de los dos principales caracteres de carecer de parótidas y de dientes en la mandíbula superior. Los alites son en cierto modo para los raniformes del cuerpo rechoncho, lo que los discoglosos para las especies de formas esbeltas, pues reproducen casi los caracteres genéricos de estos últimos.
ESPECIE ÚNICA.—ALYTES OBSTETRICANS.
(Wagler).
Sinonimia : llana campanisona de Gm., Laur.;—R. bufo e.s y R. bombina v, sdeGm.; —R. obstetricans de Wolf.;—Pequeño sapo terrestre macho, comadrón de su hembra de De-mours;—Bufo obstetricans de Laur., Brong., Latr., Daud., Fitz.;—Sapo comadrón de Daub., Cuv., Griff,;—Variedad del sapo común de Lacép.;—Bombinator obstetricans de Merr., Gravenh.;—Comadrón vulgar de Dugés;—Alytes obstetricans de Wagl., Schinz, Tsch., C. Bonap.
Caracteres : De un gris rojizo ú oliváceo con manchitas pardas.
Esta especie habita casi todas las regiones de la Europa templada , si bien prefiere al parecer el norte ó el Mediodía. Es muy común en Francia y particularmente en los alrededores de París. Huye de la luz del dia.
Su voz es tan aguda que parece una campanilla de vidrio ó de cristal, pero solo la emite en los primeros albores de la primavera , en la época del zelo. Con efecto, su cópma se verifica ó á lines de marzo ó á principios de abril. La hembra pone de cincuen ta á sesenta huevos, redondeados, del tamaño de un grano de mijo á lo sumo, y de un color amarillo pálido en un principio. El macho ayuda á la hembra á expulsarlos del cuerpo, yá medida que salen formando una especie de rosario, enlazados entre sí por una clara tenaz, se los arrolla alrededor de sus muslos. La materia viscosa que los cubre se seca y se vuelve como elástica, no solo la de las hilitos que los agrupan , sino también la de la cascara que contiena el embrión. Cargado con tan precioso fardo, que dificulta los movimientos de las patas posteriores, se