Los Relieves, su Origen. Geología en Aragón. España.
Los fenómenos geológicos internos son principalmente constructores de desigualdades
que no existían en la topografía preexistente, tal como sucede cuando se forma una cordillera.
Los fenómenos geológicos externos como son la erosión, el transporte de los materiales
erosionados y su sedimentación tienden en cambio, en general, a destruir las elevaciones o desigualdades creadas. La interación entre ambos causa los relieves, es decir las formas de la superficie.
Existen tres causas fundamentales que intervienen en la formación del relieve:
El Tipo de roca que existe en una zona determinada. El que exista arcilla,
caliza o granito, por ejemplo, es decisivo muchas veces de forma que a veces se reconoce
a mucha distancia la roca dominante. El estudio de esta relación roca-relieve lo realiza
la "geomorfología litológica".
La estructura de las rocas, es decir, no sólo su tipo sino también su
disposición es importante. No es lo mismo que este en forma de placas más o menos plegadas,
falladas o agrietadas, o en masas más o menos homogéneas como sucede en los granitos.
A los relieves condicionados principalmente por su estructura los denominamos relieves
estructurales.
También el clima es el causante principal en algunos casos como en los valles
glaciares. Ello se debe a que el clima condiciona el tipo de agentes geológicos (hielos,
aguas marinas o continentales, y viento) predominantes. Así el hielo ejerce acciones
importantes en climas de tipo glaciar o el viento en climas desérticos. Sin embargo
algunos agentes geológicos tales como los ríos o el mar realizan acciones bastante
o muy independientes del clima en el que actuan.
Además los climas varían a escala geológica con mucha rapidez o al menos así ha sucedido
en el cuaternario por lo que muchas veces persisten relieves climáticos que no son
propios de la situación actual. Las relaciones clima-relieve son estudiadas por la
"geomorfología climática".
Geomorfología litológica.
A menudo los valles se forman donde existen las rocas más fácilmente erosionables
y las montañas o zonas relativamente más elevadas coinciden con las rocas más resistentes.
Sin embargo otras veces la red fluvial atraviesa indistintamente las rocas blandas
y duras si bien, incluso en estos casos, se notan las distintas litologías en las
pendientes de las laderas del valle.
Las diferencias de resistencia entre las distintas rocas se reflejan pues
habitualmente en el relieve llamándose s este proceso "erosión diferencial".
También podemos distinguir las litologías por la densidad de la red hidrográfica
que sobre ellas se forma. En algunas se forman multitud de pequeños valles y decimos
que su drenaje es muy denso. En otros casos los interfluvios (áreas entre cauces)
son muy extensos, hablándose entonces de un drenaje poco denso.
Si nos fijamos en la montaña aragonesa y sus relieves, la resistencia a la
erosión podiamos clasificarla en: alta, media y baja.
Granito. Se encuentra siempre en zonas elevadas del Pirineo Axial no
sólo por su alta resistencia a la erosión sino también por ser zonas
elevadas entre fallas.
Geomorfología estructural.
Geomorfología climática.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura. Un testigo que vió, vale por dos; y si vió y oyó, por ciento dos.