El Territorio Aragones como Patrimonio Natural. Geología en Aragón. España.
El medio físico: patrimonio natural
El territorio como patrimonio natural de la Comunidad Aragonesa puede ser analizado desde
muy diversas perspectivas, pero especialmente como:
a) Soporte de las actividades humanas
b) Patrimonio a trasmitir a las generaciones venideras
c) Suministrador de recursos
La utilización adecuada del territorio debe ir encaminada a atender las necesidades de la
población actual y la futura, por lo que el principio del "desarrollo sostenible",
reconocido y definido en el V Programa comunitario de Política y Actuación en el Medio
Ambiente, deberá utilizarse como idea motriz para todas las actuaciones sobre el Territorio.
El territorio aragonés se organiza sobre tres grandes unidades morfoestructurales
(Pirineos, Cordillera Ibérica y Depresión del Ebro) con somontanos y piedemontes de transición.
Sobre ellas se extienden dos grandes unidades biogeográficas presentes en la Península
Ibérica (eurosiberiana o atlántica y mediterránea), así mismo con transiciones graduales
entre ellas.
Esta variedad de ambientes permite la presencia de una gran riqueza de sistemas ecológicos.
La disposición del territorio propicia modos y formas de vida, que se caracterizan
como un sistema gradual, a modo de bandas, que se ajustan en la dirección de los paralelos
geográficos, cuya referencia central es el Valle del Ebro, en donde se manifiestan los
rasgos más dinámicos de la Comunidad Autónoma.
Aragón, dadas sus características orográficas y climáticas, la desigual distribución
de la población con extensas zonas semidesertificadas que dificultan el cuidado y
preservación del medio natural, así como incorrectas actuaciones del hombre, presenta
amplias y diversificadas áreas con erosión, que constituye uno de los problemas a
solucionar con carácter prioritario.
El nivel de contaminación de las aguas y los procesos de eutrofización originan
pérdidas en su potencial biótico y limitan su utilización. El Plan Hidrológico de la
Cuenca del Ebro, y en su caso las Confederaciones Hidrográficas del Júcar y Tajo han
definido los Objetivos de Calidad en cada tramo de los principales ríos de la cuenca,
siendo éstos valores-guía en relación con la calidad de las aguas, sin embargo, no
existe esta clasificación para las aguas subterráneas y las embalsadas.
Los espacios naturales más destacados del territorio aragonés, en función de sus
valores ecológicos y paisajísticos, disponen de algún régimen de protección, bien al
amparo de normas de rango estatal, como por disposiciones de la Comunidad Autónoma de
Aragón. El régimen actual no incluye todos los espacios que deberían ser protegidos.
Los efectos sobre el medio físico tienen sus causas en los procesos naturales y
en las actuaciones humanas.
La Población: su distribución espacial.
La población de Aragón (1.204.185 habitantes según rectificación padronal de 1994)
representa el 3,06 % de la española.
La población aragonesa se caracteriza por su baja densidad, así frente a los 75
hab/km2 de media en España, la provincia de Huesca presenta una cifra de 13 hab/km2,
Teruel de 10 hab/km2 y Zaragoza de 48 hab/km2.
A esta baja densidad hay que unir la concentración de la misma; así en la provincia
de Zaragoza se concentra el 69 % de la población de Aragón y en su capital el 70 % de
la población de la provincia.
En la ciudad de Zaragoza y su entorno metropolitano, que concentra más del 50 % de
la población total de Aragón.
En Huesca, la provincia supone el 18 % de la población, mientras que su capital
concentra el 19 % de la población provincial.
En Teruel su población provincial representa sólo el 12 % de la aragonesa, mientras
que su capital sólo concentra el 17 % de la provincia.
Un aspecto muy relevante es la distribución de la población según la altitud. Así el
70 % de la población vive por debajo de los 400 m mientras que sólo el 3 % reside por
encima de los 1.000 m.
A estos datos hay que añadir que el mayor índice de envejecimiento se produce en la
población rural y como consecuencia de este envejecimiento de la población y las reducidas
tasas de fecundidad y natalidad la población aragonesa muestra signos de regresión.
La distribución y tamaño de los asentamientos de la población ponen de manifiesto
uno de los graves problemas de la Comunidad Autónoma de Aragón: su desvertebración
territorial.
Las actividades económicas sobre el Territorio
El rasgo más característico del modelo económico-territorial de Aragón es su
"dualización", es decir, que existen en el territorio aragonés dos regiones económicas:
El Aragón desarrollado del Valle del Ebro y el más tradicional y marginal del resto
de la Comunidad.
Los efectos del "Aragón desarrollado" encubren en las informaciones estadísticas
la situación del resto, circunstancia que se traduce, en la política de reestructuración
territorial de la Unión Europea, en el uso de instrumentos inadecuados, que no contemplan
las peculiaridades de esta dualización socio-económica.
Estructura productiva.
El sector primario era el mayoritario en Huesca y Teruel en 1977 y hoy es el segundo
en Huesca (24 % de la población activa) y el tercero en Teruel (22 %). En Zaragoza
representa, tan sólo, el 11 %. Los municipios con mayor población activa agraria
abundan en el Pirineo, Prepirineo y Sierras Ibéricas, coincidiendo con bajos índices
secundarios.
Marzo varía siete veces en el día. Tiempo presente, al mentarlo ya es ausente. El amor de carnaval muere en la cuaresma.