Historia Geológica de Aragón. Geología en Aragón. España.
Precámbrico
(desde hace 4.600 a 560 millones de años)
Durante el primer y más largo período de la historia geológica de la Tierra se formaron ya algunos continentes denominados "escudos", de forma y distribución muy distinta a la actual. No sabemos bien qué sucedería en el lugar que hoy ocupa Aragón puesto que las rocas precámbricas están muy tapadas bajo las que se han formado en las eras posteriores. Tan solo afloran en superficie en una pequeña zona del Sistema Ibérico junto a los puertos de El Frasno y Cavero (entre La Almunia y Calatayud).
Paleozoico o era Primaria
(desde hace 560 a 230 millones de años)
A lo largo de esta era, Aragón, igual que casi toda la península y grandes extensiones del centro y sur de Europa, es una cuenca marina que se llena de grandes espesores de sedimentos. Hacia finales de la era, durante el Carbonífero, se pliegan formando una gran cordillera que hoy no existe como tal pues ha sido totalmente erosionada y muy modificada por los sucesos geológicos posteriores.
En relación con este orogenia se produjeron, en zonas profundas, fusiones de rocas (magmas) que al enfriarse después dieron lugar a grandes masas de granito y otras rocas magmáticas que hoy, debido a la erosión posterior, encontramos en superficie en los macizos de Panticosa o Maladeta (por ejemplo). El elevado calor de estos magmas transformó las rocas que los rodeaban en sus correspondientes metamórficas como es el caso de los mármoles que constituyen las marmoleras de Los Infiernos (junto al granito de Panticosa) o la de Montferrat en el Vignemale (alto valle de Ara).
Hoy existen rocas del paleozoico en todo Aragón si bien, en general, están debajo de
otras depositadas posteriormente.
En los sitios donde se pueden encontrar actualmente en la superficie también estuvieron
cubiertas pero, por haber sido elevadas posteriormente entre fallas, la erosión ha eliminado
las partes superiores.
Mesozoico o era Secundaria
(desde hace 230 a 65 millones de años)
De forma paulatina se va creando ahora una situación inversa a la actual. Donde se sitúan
actualmente los Pirineos y el Sistema Ibérico se forman cuencas marinas que se rellenan de
materiales formados en gran parte por la erosión del Macizo del Ebro que ocupa el sitio de
la actual Depresión del Ebro. Las calizas son quizá las rocas más frecuentes si bien otras
rocas sedimentarias como areniscas, margas, arenas y hasta lignito ocupan también importantes
extensiones.
En los sitios donde se pueden encontrar actualmente en la superficie también estuvieron
cubiertas pero, por haber sido elevadas posteriormente entre fallas, la erosión ha eliminado
las partes superiores.
Terciario
(hace de 65 a 2 millones de años)
Inicialmente la situación es similar a la del mesozoico pero comienzan pronto a sentirse
los efectos de la orogenia alpina emergiendo a lo largo del terciario inferior
(Paleógeno) los Pirineos y la Cordillera Ibérica que comienzan a formarse como tales.
La intensa erosión a la que ven sometidas forma grandes extensiones de rocas detríticas
(conglomerados, areniscas, arcillas, etc.) que se acumulan en zonas deprimidas internas
(Depresión Media Pirenaica) o en sus márgenes (Riglos) plegándose aún más o menos por
ser simultáneas a la orogenia.
Durante el terciario superior (o Neógeno) la erosión total ya de las cordilleras crea
algunas zonas cerradas al mar que se colmatan de sedimentos continentales, principalmente
en la depresión de Calatayud-Teruel (dentro del Sistema Ibérico) y sobre todo en la
Depresión del Ebro rodeada totalmente por los nuevos relieves.
Cuaternario
(desde hace 2 millones de años hasta ahora)
A pesar de su brevedad a escala geológica, varios hechos importantes se producen en
este período de tiempo.
Ya desde el final del terciario la erosión de la Cordillera Costero-Catalana produce
la apertura al exterior de la Depresión del Ebro estableciéndose progresivamente la red
fluvial actual que erosiona y se encaja en los sedimentos horizontales formando amplios
valles entre los que se conservan las "muelas" cuya superficie plana representa los
restos de la antigua superficie de colmatación.
El cuaternario ha sido una época de fuertes variaciones climaticas causantes de terrazas
fluviales, glacis y formas glaciares.
Cuando el sol mucho calienta, barrunta tormenta. El buen vino no merece probarlo quien no sabe paladearlo. Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar en ella. Séneca