Caracol. Moluscos. Invertebrados. Fauna. Naturaleza en Aragón. España.
El caracol pertenece a la clase de los gasteropodos, que son los moluscos con el cuerpo
asimétrico, y portadores, casi siempre, de una concha dorsal con una torsión espiral que
se enrrolla sobre sí misma 180º a la derecha donde se refugia la masa visceral.
Los caracoles poseen una boca con rádula, que es un órgano raspante con dientes quitinosos
que emplean para raspar los vegetales y hasta las rocas.
El pie está bien desarrollado y la piel es rica en glándulas que segregan mucus que, en
los caracoles terrestres, les facilita el desplazamiento.
Tanto la cabeza como el pie pueden introducirse en la concha ante condiciones desfavorables.
Reproducción
Los gasterópodos terrestres son hermafroditas, pero al aparearse dos de ellos, ambos se
fecundan mutuamente con el esperma de ambos.
Luego excavan en terreno húmedo un agujero bastante profundo y depositan los huevos,
tapándolo después.
Desplazamiento
Los caracoles tienen el pie constituido por músculos muy robustos y elásticos.
El caracol parece deslizarse sobre la mucosidad segregada y puede incluso subir por el
filo de una hoja de afeitar sin ningún daño.
En la época invernal los caracoles permanecen ocultos y se encierran en su concha
cubriendo la abertura con una capa de mucosidad que se endurece formando una tapa.
Cuando el sol mucho calienta, barrunta tormenta. El buen vino no merece probarlo quien no sabe paladearlo. Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar en ella. Séneca