Fibula zoomorfa de plata
Edad de Hierro 1,8 x 2,9 cm
Museo Provincial de Zaragoza
Fotografia J. Garrido
El Fisiologo
El Fiologo es un libro, al parecer, escrito originalmente en griego, en Alejandría,
según unos investigadores en el siglo II, según otros entre el II y el V.
El Fisiólogo escrito originariamente en griego. Se atribuyó a Pedro de Alejandría,
San Epifanio, San Basilio, San Juan Crisóstomo, Atanasio, San Ambrosio e incluso a
San Jerónimo.
Tampoco está claro si se trata de un solo texto o de un género literario, o de si
es un personaje el <<Fisiólogo>> (el naturalista), ni tampoco de si su
procedencia era Alejandría o Siria.
Una de sus variantes fue impresa en Roma en 1587 como obra de San Epifanio,
obispo de Chipre muerto en el 402.
Es un breve libro que versa sobre los animales y piedras, su descripción y
particularidades; en muchas ocasiones se les atribuyen propiedades fantásticas,
significados simbólicos o moralizantes, o comparaciones cristianas, etc.
Tuvo mucho éxito a lo largo de toda la Edad Media, traduciéndose al griego, latín,
armenio, siriaco, árabe, etc., siempre diferente y variado en todas las distintas
familias de manuscritos. Las primeras versiones latinas parecen ser del siglo V,
pero no se conservan manuscritos anteriores al siglo VIII; se hicieron versiones en todos
los idiomas y se adaptó a todos los géneros, dejando así de ser de exclusiva posesión
de teólogos y exegetas;
sino que llegó a ser propiedad del pueblo y pasó a ser fuente de la literatura cristiana,
(así, por ejemplo, en 1252 Richart de Fournival escribe el Bestiario de Amor).
Tiene concomitancias con textos de Horapollo, San Agustín, las Etimologías de San Isidoro
y de San Ambrosio.
Como fue usual en la difusión de otras versiones moralizadas, podemos considerar que junto
con diferentes recopilaciones de La Historia Natural, sirvió de inspiración literaria para
recreaciones de animales en el Románico.
Algunos manuscritos fueron magníficamente ilustrados, como el conservado en
la Biblioteca Bodleian de Oxford, obra de mediados del siglo XII.
Fundamentalmente es un libro simbólico, al modo de la mentalidad medieval,
en el que todo está puesto al servicio y gloria de Dios; científicamente es repetición
de contenidos anteriores, frecuentemente exagerados; su sentido genérico será incorporado
en los enciclopedistas medievales como Rábano Mauro (844), Honorio Augustodunensis
(mediados del siglo XI) o Vicente de Beauvais (mediados del siglo XIII), etc.
Su gran difusión en los Siglos XII y XIII, le permitió influir en la plástica de esos
siglos, en un ambiente simbólico y con influencia de lo oriental (tan destacado por los
estudiosos de principios de este siglo); ha hecho pensar que estas
monstruosidades que fueron utilizadas como ejemplo moral en el sermón doctrinal de los
predicadores, como ejemplo de la estética de lo feo al servicio de la maldad y el pecado,
de la misma manera que animales considerados como bellos encarnaron diversas virtudes
cristianas.
Algunos ejemplos:
El León
Jacob, al bendecir a su hijo Jdá, dijo: Cachorro de león, Judá. El Fisiologo que
redacto estos discursos dijo: el león tiene tres peculiaridades ...
Así también nuestro Salvador, león espiritual de la tribu de Judá, de la raíz de David,
enviado por el Padre eterno, cubre sus huellas espirituales ... (Guglielmi)
... Escuchad con toda certidumbre la significación de esto: El león significa
el Hijo de la Virgen Maria ... la cola, según indica el texto sagrado, es la
justicia que pende sobre nosotros ... (M.)
... Cuando está en el bosque y alguien le pasa por delante y se humilla ante él
humildemente, le respeta (B.t.)