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Ovidio resalta su ferocidad, bestial fuerza, su desmedida intrepidez y desenfreno hacen de él un símbolo demoníaco en el Cristianismo; visto en sueños, puede ser también un presagio de muerte.
Como afirma la investigadora Charbonneau - Lassay, es una síntesis emblemática del cordero.
Aparece contrapuesto al cisne en la composición del Bosco "Las Bodas de Caná" San Epifanio, op cit, pág 96. Esteban, op cit,. pág 409.
Símbolo de lujuria, utilizado como tal por Aristófanes, aunque también simboliza la pereza y la gula, el jabalí está desprestigiado.
En la Edad Media se resaltó este simbolismo negativo.
En varias representaciones acompaña a San Antonio en el desierto, donde es sometido a mútiples tentaciones.
Estas simbolizan la victoria de la Fe sobre la Lujuria y otros apetitos de la Carne.
El padre Cahier, en sus "Características de los santos en el arte popular", de 1867, hace referencia al privilegio del que disfrutaban Los Antonitas o cofrades de San Antonio de poder dejar vagar por las calles de las ciudades a las piaras de cerdos con las que alimentaban a los enfermos de sus hospitales.
No siempre es fácil precisar si los diferentes textos hacen referencia a cerdos o jabalíes, por ejemplo los Viajes de Mandeville, donde se cita simplemente a puercos salvajes multicolores, pero sin acotar claramente si son jabalíes o cerdos.
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