Los aragoneses tienen una misma voluntad de ser como comunidad y como proyecto de futuro
conjunto definido y determinado por una convivencia comun basada en siglos de historia común
y que ha quedado reflejado en un derecho propio diferenciado "que se atiene a lo pactado".
Parte de esa identidad que une e identifica a los aragoneses es su preocupación por un
elemento imprescindible para la vida y escaso en la mayor parte de Aragón lo que lo hace
muy valioso: EL AGUA.
No hay que olvidar que en Aragón se encuentra el
único desierto de España, y que
esta comunidad está configurada por una extensa zona central con precipitaciones medias
de menos de 350 mm al año y aumentada su aridez por la presencia del viento.
Esta realidad física de Aragón suele quedar desconocida o enmascarada debido a la
diversidad de las tierras aragonesas. Hay que tener en cuenta que son muy distintas
las montañas del Pirineo, de las
sierras ibéricas y de la gran Depresión Central.
Estos cambios no solo afectan a los paisajes, sino también a la economía, sus
habitantes y sus formas de vida.